Ford: nuevos motores y cajas de cambio

Tras un esfuerzo industrial muy importante, Ford acaba de lanzar al mercado varias novedades técnicas realmente interesantes. Destaca la irrupción del Mondeo con el motor 2.2 TDCI de 155 CV, pero también hay noticias agradables en cuanto a cajas de cambio automáticas: llega el cambio CVT.

Ford: nuevos motores y cajas de cambio
Ford: nuevos motores y cajas de cambio

Otra interesante novedad presentada durante nuestra estancia en el Centro de Investigación de Aquisgrán es el motor 1.6 16v TI-VCT- Estas últimas siglas hacen referencia al innovador sistema de distribución variable que emplea esta máquina, un mecanismo de variación continua de la apertura de las válvulas a través del control de un doble árbol de levas.La capacidad para variar el tiempo de apertura de las válvulas permite que el motor aspire más o menos aire, con lo que su rendimiento se puede adaptar mejor a las necesidades de la conducción. Por ejemplo, si se exige un esfuerzo muy alto, el mecanismo mantendrá más tiempo las válvulas abiertas, con lo que entrará más aire a los cilindros y la combustión tendrá más poder. En cambio, a ritmos tranquilos, las válvulas se abren menos, con lo que entra menos aire y se reduce el consumo.Es, más o menos, como respirar mientras realizamos un esfuerzo físico. Cuanto mayor sea éste, más tendremos que abrir nariz y boca para ventilarnos. Con ese principio físico, que se conoce desde los tiempos primigenios de la automoción, los ingenieros de Ford han estado trabajando para abaratar costes y aquilatar el proceso al máximo.
Así, en colaboración con la firma japonesa Denso, han logrado desarrollar un sofisticado sistema de control de los árboles de levas que tiene su núcleo en dos complejos rotores situados en la parte delantera de los árboles. Varios sensores electrónicos y un completo mapa de programas de trabajo se relacionan para decidir en cada momento qué hacer con las válvulas. Cuando los sensores detectan un pisotón fuerte al acelerador, saben que hace falta correr, así que aumentan la respiración del motor. El sistema de control utiliza la presión del aceite del motor para funcionar. Una intrincada red de canales lleva el lubricante por el interior de rotores y accionadores, de tal forma que sean las variaciones en este flujo las que modifiquen el alzado de las válvulas en cada momento. Lo bueno es que no hace falta añadir aceite extra ni introducir nuevas bombas: ha sido suficiente con mejorar la refrigeración del lubricante. Y, además, “no hay que olvidar que todo el proceso de variación sucede con el árbol de levas girando por encima de las 3.500 rpm", dicen en Ford.En Ford explican que este sistema de doble árbol de levas con variación continua de la apertura de las válvulas es el camino que lleva a un futuro de motores de gasolina poco contaminantes y eficientes en el consumo de energía.
En esta ocasión, el 1.6 es un cuatro cilindros de 16 válvulas que entrega 115 CV y un par máximo de 15,5 mkg a 4.000 rpm. Con esta configuración y con estos rendimientos, el motor cumple perfectamente con los requerimientos de la Euro 4 en cuanto a emisiones contaminantes. Además, con una puesta a punto un poco mejor, estará adaptado a la Euro 5.
Esto último es muy importante, porque da una idea de lo poco que consume el motor. Montándolo sobre un Focus C-Max, en Ford obtienen una reducción del gasto del cinco por ciento en relación con un 1.6 de gasolina convencional. En cuanto a su aparición en el mercado, aunque no es definitiva, parece que podría producirse en octubre. Será la nueva entrada de gama para los C-Max y para el Focus, que está al venir. No queda muy claro si el motor 1.6 normal se retira, aunque parece que podrían mantenerse ambas mecánicas y, por supuesto, todavía no hay precios.

Apenas pudimos conducir durante unos minutos uno de los dos C-Max que Ford tenía en Aquisgrán equipados con este nuevo motor. Además, se apresuraron a decirnos que eran “prototipos" y que no estaban “perfectamente calibrados para los C-Max", con lo que cualquier conclusión puede ser precipitada.

Dicho lo anterior, el motor, que se maneja con una caja de cambios de cinco relaciones, nos ha dejado una buena impresión. Parece un motor alegre y voluntarioso, con una sólida zona intermedia en la que empuja con gracia y una respuesta al acelerador interesante. No se pueden pedir milagros a un 1.6, pero tampoco defrauda. Sí que nos ha parecido algo ruidoso, ¿cosas de la falta de ajuste?