Ford: nuevos motores y cajas de cambio

Tras un esfuerzo industrial muy importante, Ford acaba de lanzar al mercado varias novedades técnicas realmente interesantes. Destaca la irrupción del Mondeo con el motor 2.2 TDCI de 155 CV, pero también hay noticias agradables en cuanto a cajas de cambio automáticas: llega el cambio CVT.

Ford: nuevos motores y cajas de cambio
Ford: nuevos motores y cajas de cambio

A punto de irrumpir en el mercado el nuevo Focus, Ford va preparándonos para que conozcamos la tecnología que montará en este coche. Para ello, sigue utilizando el C-Max, su monovolumen compacto, como laboratorio.

En esta ocasión se trata de estrenar un nuevo cambio automático de variador continuo denominado Durashift CVT. Como ya hemos explicado en otras ocasiones, un variador continuo es un cambio automático en el que existen infinitas relaciones. En lugar de haber piñones fijos, hay dos conos unidos por una especie de cinturón dentado confeccionado en acero de altísima calidad, mientras que el embrague es sustituido por un convertidor de par.
En función de las exigencias del conductor sobre los mandos, estos conos se acercan o se alejan, con lo que la correa metálica se sitúa continuamente en posiciones diversas y, por tanto, modifica sin cesar el desarrollo de la transmisión. Básicamente, es el modo de funcionamiento de un Vespino.

Generalmente, esa infinidad de relaciones de cambio se resume en unas cuantas posiciones concretas marcadas por enclavamientos, de tal forma que se simule el trabajo de una caja convencional. En este caso, la configuración elegida por Ford para este cambio es de siete velocidades y se puede utilizar en modo completamente automático o en manejo secuencial. La caja CVT tiene varias particularidades. Para empezar, va ligada a una compleja red de sensores que calculan parámetros como la posición del acelerador y la forma en que el pie lo oprime o lo libera. También hay otros que determinan si el coche va cuesta arriba o cuesta abajo y, con el ABS, se sabe si se afronta una curva o si se viaja en línea recta. Con todos estos datos, el software informático que gestiona la caja decide qué es lo mejor para cada situación. Así, cuando aceleramos con fuerza, activa el “kick-down", es decir, reduce una o dos marchas para proporcionarnos aceleración.Elaborada conjuntamente con ZF, esta caja de cambios es un verdadero prodigio de tecnología punta. Es muy compacta (pesa 86 kg y mide 16,5 cm de largo) y va acoplada al motor con total limpieza, sin cables ni conexiones complicadas.
Las siete marchas elegidas se disponen según a un reparto del variador continuo que corresponde a un factor 6.0:1.
La unidad de control de la caja se denomina "mechatronic" y es un módulo situado bajo el cambio en el que van situados los procesadores y el software de gestión. Lo reducido de su tamaño y la ausencia de cables y otros elementos hacen de este "mechatronic" una interesante novedad. La informática también es capaz de entender que nos aproximamos a una curva, una situación en la que impedirá que se suban velocidades, a fin de aprovechar toda la fuerza de retención del motor. Con la misma idea, detecta que vamos cuesta abajo y aprovecha al máximo esa capacidad de frenado y también es capaz, gracias a la función “fast-off", de entender que vamos a frenar porque hemos levantado bruscamente el pie del acelerador. En esas condiciones, también refuerza el efecto del freno-motor.
Además, como es habitual en las cajas de última generación, hay protección contra el sobrerrégimen, de tal forma que si, trabajando en modo manual, no cambiamos a una marcha superior al llegar a determinado nivel de revoluciones, el sistema cambia solo.

Montada sobre un Focus 1.6 TDCi de 110 CV, la caja de siete velocidades da un resultado muy satisfactorio. Actúa con una suavidad ejemplar, sin que se note ningún salto entre marchas y realizando los cambios de forma imperceptible.

Si elegimos el modo manual, nos encontraremos ante una de las transmisiones más cómodas y agradables del mercado. Simplemente tenemos que conducir, porque la caja hace todo lo demás sin que nos enteremos de que lo hace. En el modo manual tendremos que trabajar un poco más, pero esto satisfará a los que prefieren tener un mayor control de lo que hace el motor. El carril de manejo manual ofrece un tacto un poco seco, con movimientos muy cortos y, eso sí, en la posición natural: hacia abajo suben marchas y hacia arriba se bajan, de tal forma que los impulsos de la inercia nos ayuden a mover la palanca.

Con esta caja, el C-Max se muestra muy ágil y confortable, con aceleraciones interesantes y buenas recuperaciones. Resulta muy silencioso y, según Ford, casi tan económico como uno de transmisión manual. Christoph Kozub, ingeniero responsable del cambio CVT
“Queremos revolucionar el mercado"

Una de las personas que mejor conoce esta caja de cambios es Christoph Kozub, un joven ingeniero suizo que ha “consagrado" su vida profesional a su desarrollo. Él fue quien nos descubrió algunos de los aspectos más interesantes de este nuevo producto de Ford.
Pregunta- ¿Por qué una caja de siete relaciones? ¿ No es suficiente con cinco o seis?
Respuesta- Sí sería suficiente, pero de esta forma aprovechamos mejor las posibilidades del variador continuo y, además, no cuesta nada poner una más o una menos. Por otra parte, ya hay varias marcas que venden coches con siete velocidades y nosotros queremos introducir este tipo de cajas en este segmento del mercado, queremos revolucionarlo y convencer a la gente de que estos cambios son el futuro.

P- ¿Está el cliente preparado para utilizar una caja de este tipo? ¿Hay datos sobre cuántos utilizan el modo manual y cuántos el automático preferentemente?
R- Poco a poco el comprador es menos reacio a adquirir este tipo de productos, aunque en algunos mercados europeos sigue habiendo bastante rechazo. En cuanto a las preferencias, ahora mismo estamos esperando que nos lleguen los datos de los primeros 2.000 coches que hemos entregado con esta caja de cambios. Con ellos sabremos qué porcentaje de utilización ha dado el conductor a cada modalidad.
P- ¿Habrá levas en el volante?
R- Sí, estamos trabajando en ellas.
P- Han preferido un movimiento de cambio natural frente a otras marcas que emplean un palanca que funciona al revés que ésta. ¿Por qué?
R- Bueno, creemos que es más natural y que facilita un manejo más deportivo y ágil. En todo caso, si algún cliente prefiere el otro formato, basta con cambiar de posición los interruptores.