Ford deja de producir en la planta de Dagenham

El último Ford Fiesta salió de las cadenas de montaje de Dagenham ayer, miércoles, 20 de febrero. Con el último tornillo de ese modelo se cierra, por el momento, la historia de una de las fábricas más veteranas de Europa. Ha producido casi 11 millones de vehículos. La planta de Valencia será la heredera de esta "abuela" de la automoción.

El primer coche que se montó en Dagenham, localidad situada al este de Inglaterra, echó a rodar en 1931. Entonces, hacía ya ocho años que los directivos de la joven empresa Ford buscaban un emplazamiento para una factoría en Europa. En plena segunda revolución industrial, Inglaterra ofreció un lugar idóneo para fabricar.

Corren otros tiempos y Dagenham se ha quedado anticuada. Ford, que trabaja para reestructurar toda su organización, ha decidido dejar de montar coches en estas instalaciones. Un total de 1.100 personas perderán su puesto de trabajo a través de bajas incentivadas y voluntarias. El resto de los 5.500 empleados será recolocado en la propia fábrica que, tras una importante transformación, se dedicará a fabricar motores Diesel. Según la marca, se invertirán 640 millones de euros (106.487 millones de pesetas) para convertir la futura Dagenham en un centro de excelencia.

Los sindicatos británicos consideran injustificado el final de la producción de coches y, aunque saludan la decisión de Ford de ensamblar motores en Dagenham, se quejan por lo que consideran desinterés del Gobierno de Londres en "amarrar" a la industria extranjera.

Las cadenas de montaje se pararon después de terminar los últimos tres Ford Fiesta que, entre aplausos, fueron entregados a organizaciones benéficas.

Fueron los tres últimos exponentes de una serie de casi 11 millones de coches que han contribuido a motorizar Europa desde hace más de 70 años.

Almussafes, la heredera
Como nunca llueve a gusto de todos, en Valencia celebran calladamente el final de los trabajos de montaje ingleses. El motivo lo merece: los Ford Fiesta que se hacían allí trasladan su producción a la fábrica de Almussafes, donde ya se montaba este modelo, además de otros Ford, como el Ka. La fábrica de Colonia, en Alemania, también recibirá parte de este volumen de trabajo.

Ford cumple con estos cambios uno de los primeros puntos de su plan de reestructuración en Europa. Sin embargo, no pueden evitar un deje de tristeza al cerrar estas vetustas cadenas de ensamblaje: "es el fin de una época".