Fiat Panda 4x4

La tracción integral llega al Panda y lo hace con buenos resultados, convirtiendo al utilitario italiano en un modelo apetecible: ya se le puede sacar de la ciudad… para llevarle al campo.

Fiat Panda 4x4
Fiat Panda 4x4

Hay más cambios en este Panda 4x4 respecto al modelo de tracción delantera. Se ha logrado una mayor rigidez en la carrocería y se ha elevado su altura al suelo (160 mm para la versión básica y 165 mm para la Climbing), se ha incrementado en 2 mm el tamaño de los amortiguadores, se han adoptado muelles específicos, se han equipado frenos de disco atrás, se han reducido los desarrollos y, lo más importante, se ha variado la geometría de la suspensión trasera. Así, se adopta un esquema de brazos longitudinales tirados con ruedas independientes, en vez de la suspensión semi-independiente del modelo con tracción delantera. La gama de motores se ha reducido y se ha eliminado el menos potente de la terna, el 1.1 de 54 CV, con lo que quedan el 1.2 de la familia Fire y el 1.3 Multijet de 70 CV. El gasolina será el que se ponga a la venta primero, simultáneamente con el lanzamiento del modelo a finales de octubre, mientras que el Diesel llegará a nuestro mercado a mediados de 2005.A su vez, se ofrecen dos acabados, Panda 4x4 y Panda 4x4 Climbing, que se diferencian porque el segundo equipa, neumáticos más “off-road" (185/65 frente a 165/70), ambos en llanta 14) barras longitudinales en el techo, paragolpes pintados, ordenador de a bordo, airbag de acompañante y la posibilidad de contar opcionalmente con una mayor gama de productos que la versión básica (cargador de CDs, llave con mando a distancia y navegador, entre otros). Los precios del 1.2 de 60 CV, que es el que se venderá en un principio, no están totalmente confirmados, aunque los responsables de Fiat nos confirmaron que rondarían los 12.200 euros para la versión Climbing y 11.800 para la básica.La práctica, es decir, nuestra toma de contacto con el Panda 4x4 ha demostrado que no estamos ante un mero utilitario “maquillado" y con mayor altura al suelo, caso del Polo Soho o del Citroën C3, sino que el pequeño de Fiat es un modelo con un enfoque mucho más campero. El circuito que nos preparó Fiat no era de una dureza extrema, pero nos ha servido para meter el Panda 4x4 en sitios que no pensábamos a priori que fuera a salir. Afrontamos desniveles del terreno de hasta el 30 por ciento (la marca señala que puede subir cuestas hasta del 52 por ciento), zonas rizadas, vadeos de ríos y superficies embarradas. Todo ello con soltura y agilidad y gracias al propulsor gasolina de 60 CV, el único que estaba disponible. No creemos que este pequeño TT sea usado por su comprador para afrontar aventuras en terrenos de gran complejidad, más bien para pistas y zonas de campo “light", donde el Panda 4x4 saldrá airoso siempre. Seguro. Su comportamiento en carretera es similar a la versión convencional, aunque hemos notado que va algo más suelto de suspensiones, entendemos que por el mayor recorrido de éstas, y ofrece unos desarrollos más ajustados, algo que provoca un aumento no demasiado sensible de la sonoridad del motor.El consumo, al mismo tiempo, se ha elevado respecto al Panda convencional en 0,8 litros a los 100 km y se sitúa en los 7,9 litros en el ciclo urbano y en los 5,8 en el extraurbano. Por lo demás, el interior es idéntico al Panda 4x2, aunque se adoptan nuevas tapicerías, y la habitabilidad no queda mermada: sigue siendo igual de pequeño. Justo para dos personas detrás, sobre todo si éstas son de talla alta. En definitiva, no hay todo terreno más pequeño en la gama de vehículos que se vende en España. Su precio, por lo que ofrece, es bastante ajustado (aunque son 3.000 euros más que el modelo sin tracción total) y otorga al cliente la posibilidad de completarlo gracias a un equipamiento opcional muy completo. Hay más cambios en este Panda 4x4 respecto al modelo de tracción delantera. Se ha logrado una mayor rigidez en la carrocería y se ha elevado su altura al suelo (160 mm para la versión básica y 165 mm para la Climbing), se ha incrementado en 2 mm el tamaño de los amortiguadores, se han adoptado muelles específicos, se han equipado frenos de disco atrás, se han reducido los desarrollos y, lo más importante, se ha variado la geometría de la suspensión trasera. Así, se adopta un esquema de brazos longitudinales tirados con ruedas independientes, en vez de la suspensión semi-independiente del modelo con tracción delantera. La gama de motores se ha reducido y se ha eliminado el menos potente de la terna, el 1.1 de 54 CV, con lo que quedan el 1.2 de la familia Fire y el 1.3 Multijet de 70 CV. El gasolina será el que se ponga a la venta primero, simultáneamente con el lanzamiento del modelo a finales de octubre, mientras que el Diesel llegará a nuestro mercado a mediados de 2005.A su vez, se ofrecen dos acabados, Panda 4x4 y Panda 4x4 Climbing, que se diferencian porque el segundo equipa, neumáticos más “off-road" (185/65 frente a 165/70), ambos en llanta 14) barras longitudinales en el techo, paragolpes pintados, ordenador de a bordo, airbag de acompañante y la posibilidad de contar opcionalmente con una mayor gama de productos que la versión básica (cargador de CDs, llave con mando a distancia y navegador, entre otros). Los precios del 1.2 de 60 CV, que es el que se venderá en un principio, no están totalmente confirmados, aunque los responsables de Fiat nos confirmaron que rondarían los 12.200 euros para la versión Climbing y 11.800 para la básica.La práctica, es decir, nuestra toma de contacto con el Panda 4x4 ha demostrado que no estamos ante un mero utilitario “maquillado" y con mayor altura al suelo, caso del Polo Soho o del Citroën C3, sino que el pequeño de Fiat es un modelo con un enfoque mucho más campero. El circuito que nos preparó Fiat no era de una dureza extrema, pero nos ha servido para meter el Panda 4x4 en sitios que no pensábamos a priori que fuera a salir. Afrontamos desniveles del terreno de hasta el 30 por ciento (la marca señala que puede subir cuestas hasta del 52 por ciento), zonas rizadas, vadeos de ríos y superficies embarradas. Todo ello con soltura y agilidad y gracias al propulsor gasolina de 60 CV, el único que estaba disponible. No creemos que este pequeño TT sea usado por su comprador para afrontar aventuras en terrenos de gran complejidad, más bien para pistas y zonas de campo “light", donde el Panda 4x4 saldrá airoso siempre. Seguro. Su comportamiento en carretera es similar a la versión convencional, aunque hemos notado que va algo más suelto de suspensiones, entendemos que por el mayor recorrido de éstas, y ofrece unos desarrollos más ajustados, algo que provoca un aumento no demasiado sensible de la sonoridad del motor.El consumo, al mismo tiempo, se ha elevado respecto al Panda convencional en 0,8 litros a los 100 km y se sitúa en los 7,9 litros en el ciclo urbano y en los 5,8 en el extraurbano. Por lo demás, el interior es idéntico al Panda 4x2, aunque se adoptan nuevas tapicerías, y la habitabilidad no queda mermada: sigue siendo igual de pequeño. Justo para dos personas detrás, sobre todo si éstas son de talla alta. En definitiva, no hay todo terreno más pequeño en la gama de vehículos que se vende en España. Su precio, por lo que ofrece, es bastante ajustado (aunque son 3.000 euros más que el modelo sin tracción total) y otorga al cliente la posibilidad de completarlo gracias a un equipamiento opcional muy completo.