Estados Unidos quiere que Europa abjure de Galileo

Igual que el genio que le da nombre, el proyecto Galileo pasa por mil sufrimientos en su lucha por convencer a todo el mundo de sus bondades y de su perentoriedad para el transporte y las comunicaciones. Ahora, Estados Unidos, cual gran inquisidor, asegura que la iniciativa europea es muy cara y recomienda a la UE utilizar el GPS, el estándar norteamericano de localización a través de satélite.

Galileo ya no se mueve
Galileo ya no se mueve

El doble de caro. Así de tajantes se muestran los técnicos del Departamento Estadounidense del Espacio y Tecnología Avanzada al evaluar los costes del proyecto Galileo en comparación con el sistema GPS.

Su director, Ralph Braibanti, ha recomendado a la Unión Europea que desista de llevar a la práctica el programa Galileo, un nuevo esquema de localización por satélite que sería de gran utilidad para la industria del transporte en el Viejo Continente. Galileo supondrá la primera alternativa comercial seria a GPS, el estándar estadounidense que, actualmente, se ha extendido por casi todo el mundo.

El proyecto se encuentra atascado por falta de decisión de las instituciones europeas. El Gobierno español se ha juramentado para sacar adelante a Galileo durante su presidencia de turno de la Unión Europea. Además, Loyola de Palacio, comisaria europea de Transportes, está totalmente decidida a reflotar la idea y ponerla en práctica. Para ello, es preciso que los países miembros den su aprobación y financien los más de 83.000 millones de pesetas necesarios para empezar con los trabajos. Después, la inversión necesaria crecerá hasta los 2.300 millones de euros, unos 532.435 millones de pesetas, con un mantenimiento de 220 millones de euros, 36.605 millones de pesetas.

El Gobierno de Estados Unidos considera que la Unión Europea no ha hecho bien los cálculos y que organizar Galileo le costará el doble de lo que ha previsto.

Braibanti cree que Europa no necesita gastar tanto dinero en desarrollar una tecnología que ya ofrece Estados Unidos y aconseja a sus autoridades que abandonen el proyecto.

También recuerda que, mientras los servicios de GPS son gratuitos, la Comisión Europea se plantea la posibilidad de cobrar por los que ofrezca Galileo. Además, se queja de que el sistema americano podría quedar discriminado si la Unión Europea impone el suyo como estándar para sus empresas. En este sentido, pide a la Unión Europea que firme un compromiso en el que se comprometa a no dar prioridad a un programa frente a otro.

Aun así, en caso de que sigan adelante, les pide que Galileo no sea incompatible con el sistema de GPS y que no se produzcan interferencias entre ellos.

Desde la Casa Blanca se apoya esta teoría y se deja claro que hay dos caminos: "el de la colaboración y el de la competencia dañina".

> Galileo se ha pensado como una red de 30 satélites desplegados por la Agencia Espacial Europea. Su cobertura abarcaría toda Europa con una precisión de cinco metros, la mejor hasta ahora.

Las empresas españolas AENA, CASA, GMW, Hispasat, Indra y Sener pertenecen al consorcio Galileo Sistemas y Servicios.

En un futuro, y ya en la actualidad, los dispositivos de posición por satélite servirán para localizar vehículos en ruta, coordinar flotas de autobuses o camiones, encontrar taxis, monitorizar atascos, medir la velocidad, conducir por el desierto...