España no se verá afectada por el plan de reestructuración de General Motors

Los últimos datos de ventas de GM han empujado a la compañía a poner en marcha un drástico plan de reestructuración para recuperar su lugar en el mercado. El despido de 5.000 trabajadores en Europa y el cierre de su división Oldsmobile parecen ser dos de las principales medidas de este plan.

Tras el anuncio del plan de reestructuración de General Motors, fuentes de la compañía en España han aclarado que la plantilla de la planta de Opel en Figueruelas (Zaragoza) no sufrirá recortes.
Sin embargo, no se ha descartado que se tengan que llevar a cabo medidas para aumentar la eficacia y reducir costes. Esto sí podría suponer reducciones de personal, aunque, según fuentes de GM España, "no se hará nada que no se haya hecho hasta ahora".
La factoría de Opel en Figueruelas tiene una plantilla formada por 9.000 empleados. Además, tiene previsto recibir unas inversiones en los próximos cinco años de 160.000 millones de pesetas para adecuar su producción al nuevo Opel Corsa.
Los países donde más despidos se registrarán por parte de la compañía norteamericana son Alemania y Gran Bretaña. En el primero, se calcula que serán unos 1.700 empleados los que perderán su trabajo. Esta decisión coincidirá con la puesta en marcha de la planta de Opel en Rüsselsheim, en 2002, que soportará una menor producción que su antecesora.
En cuanto a Gran Bretaña, tal y como Autopista Online publicó ayer, martes 12, se espera que con el cierre de la planta de Luton y su especialización en todo terrenos y vehículos comerciales se despida a unos dos mil trabajadores.
En total, GM ha anunciado que en los próximos 18 meses recortará su plantilla en 5.000 trabajadores en Europa, el 10 por ciento de sus empleados en el Viejo Continente. En Estados Unidos, el número de despidos ascenderá a 4.000.
El plan de reestructuración tiene como finalidad reducir costes, recuperar rentabilidad y mejorar su posición en el mercado.