En pos de una mejor calidad del aire

Los edificios históricos, la salud de los ciudadanos, la fauna y la flora españoles estarán un poco más protegidos con el nuevo Real Decreto aprobado por el Gobierno. Se han establecido nuevos límites de contaminación atmosférica, más bajos que los actuales, y métodos de medición que se adaptan a los utilizados en el resto de la Unión.

Con el fin de mejorar la calidad del aire de nuestras ciudades, el Gobierno acaba de aprobar un Real Decreto que establece nuevos límites para las emisiones contaminantes.

Además de fijar unas cifras de alerta más bajas que las actuales, el texto legal también recoge métodos de medición, evolución y comunicación de datos que se compatibilizan con los existentes en la Unión Europea.

El hecho de establecer unos niveles más bajos de contaminación tendrá tres claros objetivos: proteger el medio ambiente, salvaguardar el patrimonio histórico y beneficiar la calidad de vida de los ciudadanos. En el primer caso, se pretende disminuir las constantes agresiones que sufren la fauna y la flora españolas a causa de las emisiones nocivas al aire. En cuanto al patrimonio, es evidente que el gasto que supone la protección de las obras arquitectónicas de nuestro país, además del que supone su recuperación, podrán reducirse con una atmósfera menos cargada de partículas contaminantes. Por último, la salud de los ciudadanos está muy estrechamente ligada a la calidad del aire que respiran , por lo que llevar a cabo una política anticontaminación de la atmósfera beneficiará directamente a los habitantes de nuestras ciudades.

El recién aprobado Real Decreto obliga a la incorporación de las Directivas comunitarias en esta materia a nuestro ordenamiento jurídico. En cuanto a las comunidades autónomas, también deberán adaptarse a las normas técnicas que se anuncian en el texto legal.