En Marruecos el automóvil goza de buena salud pero lejos de cifras europeas

El sector automovilístico español, golpeado por la crisis, ha alertado sobre la caída de las matriculaciones 'hasta el nivel de Marruecos', pero lo cierto es que en España se matricularán a fines de año seis veces más vehículos que en el vecino del sur.

En 2011 se matricularon 112.099 vehículos en este país magrebí, y en el primer trimestre de 2012 ya se han vendido 30.200 unidades (13 % más que en el mismo periodo del año anterior), lo que permite suponer cifras cercanas a los 120.000 al final del año, según la Asociación de Importadores de Vehículos del país.

Una de las razones de la relativa buena salud del sector se deben a la entrada en vigor desde abril del desmantelamiento arancelario con la UE, con lo que este año se pueden importar automóviles europeos con arancel cero, mientras que los asiáticos están gravados con un 17 %.

Fuentes del sector dijeron a Efe que vivirá 'una progresión favorable, pero moderada' en el año en curso, ya que el país depende en gran medida de una Europa en crisis, tanto en sus intercambios comerciales como en la recepción de turistas o en el envío de remesas de divisas.

Las matriculaciones tuvieron un verdadero 'boom' en Marruecos entre 2000 y 2008, al pasar de 42.227 unidades anuales hasta las 121.511, siempre en progresión, para luego sufrir dos recaídas sucesivas en 2009 y 2010, y volverse a recuperar levemente en 2011, sin llegar a los niveles de 3 años atrás.

De todas formas, el parque automovilístico total en el país es algo menor a los 3 millones de vehículos, lo que se traduce en una tasa de motorización de 75/1.000 habitantes, inferior en comparación con los países de nivel de desarrollo similar y bajísima si se compara con estándares europeos: 300-350 vehículos/1.000 habitantes.

Otras peculiaridades que definen al sector automovilístico marroquí es la preferencia de los usuarios por los motores diesel (un 58 % del total de vehículos en 2009), debido en gran medida al precio ventajoso de este combustible frente a la gasolina.

En segundo lugar, la elevada edad del parque móvil: un 60 % tiene más de diez años de antigüedad, algo que el Gobierno pretende atajar con la reciente prohibición en 2011 de importar vehículos con más de cinco años.

En cuanto a la repartición de marcas, son las francesas las que se llevan la parte del león: Dacia y Renault, dos caras de la misma moneda, totalizaron en 2011 un 36 % de las ventas, mientras que Peugeot se llevó un 10 %. La española SEAT, con 1.002 unidades vendidas, se llevó solamente un 0,9 % de las ventas.

Dacia, la 'marca barata' de Renault, ha puesto al alcance de los marroquíes desde 2006 utilitarios a bajo precio y ha llenado las calles de las ciudades de Marruecos de su modelo 'Logan', tanto a nivel privado como en los pequeños taxis de transporte urbano.

La inauguración en febrero de una gran planta de Dacia en las cercanías de Tánger, en el norte Marruecos, que sacará este año al mercado 170.000 nuevas unidades también permitirá abaratar aún más los Dacia en este país, aunque la producción esté pensada principalmente para la exportación.

La planta de Dacia fue todo un acontecimiento económico en un país y fue inaugurada por el mismo rey Mohamed VI, quien pretende convertir además el norte marroquí en un polo de impulso económico al que va a conectar con una línea de tren de alta velocidad que llegará hasta Casablanca.

Mientras que muchos critican esta futura línea de alta velocidad porque solo servirá a una elite económica, el coche, símbolo por excelencia del bienestar asociado a la clase media, mejora en cantidad y en calidad. Aunque no todos lo vean con los mismos ojos