En Madrid se imponen 14.000 multas diarias

Estacionar en zonas prohibidas y hablar por el móvil mientras se circula son las infracciones más cometidas por los conductores madrileños, que cargan a sus espaldas una media de 14.000 sanciones diarias. Esta cifra podría subir a finales de año, cuando 700 nuevos agentes de movilidad regulen el tráfico en la capital.

Las jornadas laborales, en las que se intensifica la circulación de coches en Madrid, resultan muy rentables para las arcas municipales. Tres meses antes de que finalice el año, el Ayuntamiento ya ha ingresado los 50 millones de euros que tenía previsto recaudar en este ejercicio debido a las multas de tráfico. La Policía Municipal, los agentes de movilidad, los del SER (Servicio de Estacionamiento Regulado) y los del SAFE (Servicio de Apoyo y Control de Estacionamiento) no dudan a la hora de sancionar conductas antirreglamentarias: cada día se ponen 14.000 multas en Madrid, según los datos del director general de Movilidad, Javier Conde.Entre estas denuncias figuran las realizadas por los 148 agentes de Movilidad, que vigilan los bulevares, la calle Bailén y los paseos de Castellana, Recoletos y Pintor Rosales. Su labor se centra, sobre todo, en controlar la ocupación del carril-bus y en evitar la carga y descarga fuera de las zonas reservadas para ello. Además, el Consistorio les ha pedido que sean “flexibles" a la hora de sancionar los estacionamientos prohibidos en los aledaños del barrio de las Letras, recientemente “peatonalizado". A pesar de estas “limitaciones", desde que comenzó su labor, el 19 de julio, ya han puesto más de 22.500 multas, explica el diario “El País".Las infracciones más frecuentes son las relacionadas con los estacionamientos: desde julio y hasta el 24 de septiembre, 8.159 conductores han sido sancionados por aparcar en zonas prohibidas. Además, 1.000 personas dejaron su coche en doble fila, mientras que otras 5.428 estacionaron en zonas de carga y descarga. Por si fuera poco, 117 conductores no respetaron las zonas reservadas a los minusválidos. Hablar por el teléfono móvil (con 3.027 denuncias) es la segunda infracción más habitual, aunque también hay otras que se repiten, como los movimientos y giros prohibidos (1.830 multas) o saltarse un semáforo en rojo (1.189). También sorprende que, a pesar de los esfuerzos y las recomendaciones de la Dirección General de Tráfico, hay personas que siguen viajando sin el cinturón de seguridad (112 sanciones de julio a septiembre) o sin el casco (180 multas).Conde asegura que el Ayuntamiento no puede hacer más: “Es necesaria una mayor concienciación de los ciudadanos para mejorar el tráfico en la capital, ya que el volumen de denuncias es muy elevado; más del 80 por ciento se deben a malas costumbres de los conductores, que debemos combatir", explica. El director general de Movilidad también ha augurado un aumento de las sanciones a finales de año, cuando se incorporen 700 nuevos agentes de tráfico, que se sumarán a los que regulan la circulación en el centro de la capital.Los coches de los agentes de tráfico (que están sustituyendo a la Policía Municipal en la regulación de la circulación), cuentan con luces azules “lanza-destellos" rotativas que no se ajustan a la legislación vigente, según el portavoz adjunto del PSOE en el Ayuntamiento de Madrid, Óscar Iglesias. El edil afirma que, según el Reglamento General de Vehículos, estos dispositivos sólo pueden ser empleados por la policía y la Guardia Civil, recoge “El País". Sin embargo, un portavoz del consistorio asegura que, al asumir las competencias de Tráfico, los agentes pueden utilizar estos luminosos. “La DGT, que regula estos dispositivos, no ha puesto problemas a su uso por parte de estos agentes", asegura. La Radial 2, primera de las autopistas de peaje puesta en marcha para descongestionar las entradas a Madrid, cumplirá un año el próximo día 7. En ese tiempo, no ha cubierto las expectativas previstas: el volumen de tráfico diario llega a los 8.000 vehículos, una cuarta parte del objetivo anunciado para la vía.Estas cifras se alejan de las auguradas por el Ministerio de Fomento para esta carretera, que une Madrid y Guadalajara. El gabinete anunció que la R-2 absorbería el 30 por ciento de los 100.000 vehículos que, cada día, circulan por la N-II. Sin embargo, no ha sido así y la sociedad concesionaria, Henarsa, ha asegurado que se tardarán años en alcanzar niveles óptimos de tráfico. Las razones son simples: hay una alternativa gratuita (la citada Nacional II) y en Madrid no existe el hábito de pagar por emplear una vía de altas prestaciones, explica el diario “Cinco Días".Aunque existen datos que invitan al optimismo –el crecimiento de la circulación en la carretera es lento, pero sostenido, y se están creando varios complejos urbanísticos en torno a la vía-, Henarsa llevará a cabo varias iniciativas para mejorar la situación. En primer lugar, se mejorará la señalización de los accesos a la R-2. Además, la concesionaria prevé reducir los costes de mantenimiento y gestión de la infraestructura.Las otras radiales existentes en Madrid, todas de menor “edad" que la R-2, presentan un balance parecido. Ninguna de ellas alcanza los volúmenes de tráfico previstos, aunque su funcionamiento es dispar. Las más empleadas son la R-3 (alternativa a la carretera de Valencia, que llega hasta Arganda) y la R-4 (Madrid-Ocaña). La R-5, por su parte, es la segunda con menor tráfico. Su uso está mas ligado al ocio, ya que la circulación se incrementa los fines de semana.Alberto Ruiz-Gallardón, alcalde de Madrid, empleó el “peaje en sombra" para financiar la M-45 y Esperanza Aguirre, presidenta de la Comunidad, pretende hacer lo mismo para construir Redsur, un amplio entramado de carreteras que mejorará la comunicación en el sur de la región.

El funcionamiento del sistema es sencillo: la Administración concede las obras a constructoras privadas sin pagarles nada. Una vez inaugurada la vía, las compañías recuperan el dinero invertido mediante una tarifa que la Administración regional abona por cada vehículo que emplea la carretera. En el contrato se especifica un tope máximo de coches por los que se pagarán; si esta cifra se rebasa, el Gobierno deja de satisfacer este canon.

Ahora, 29 de los 81 kilómetros previstos para el sur de Madrid estarán subvencionados mediante este sistema. Serán los correspondientes a la prolongación de la autovía M-407 desde Loranca hasta Serranillos del Valle (con 12 kilómetros y un presupuesto de 90 millones de euros) y a la nueva M-404, que unirá, en 17 kilómetros, la M-407 con Ciempozuelos. El resto de las obras –11 enlaces entre diversas carreteras, que afectarán a 16 municipios como Humanes, Torrejón de la Calzada o San Martín de la Vega- se financiarán por la vía ordinaria; es decir, la Comunidad sacará a concurso los proyectos.

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