En huelga la fábrica de los Escarabajo y New Beetle

Volkswagen sólo tiene una planta en todo el mundo donde se fabrique el mítico Escarabajo. Es la de Puebla, en México. También es la única que ensambla los New Beetle, herederos de aquel "coche del pueblo". Ahora, los 13.000 empleados de la fábrica se han declarado en huelga.

Los trabajadores piden, entre otras cosas, un aumento de sueldo del 21 por ciento, una petición que la marca no está dispuesta a conceder, pues la considera desproporcionada y muy por encima de las previsiones de la inflación. Y eso que, en un principio, la reclamación se situaba en el 30 por ciento.

Tras las negativas de la empresa, los empleados mejicanos se declararon en huelga el pasado sábado y no descartan llevar a cabo movilizaciones importantes en los próximos días. De momento, las autoridades laborales han mediado y han pedido a Volkswagen un aumento del 5,5 por ciento.

Ante la magnitud de la protesta, Volkswagen se ha apresurado a elaborar una propuesta de aumento salarial. Está previsto que hoy se reúna con los delegados de la plantilla para negociar.

La directiva de la compañía alemana ha pedido sin éxito que se declare ilegal esta huelga. Ahora, trata de calmar los ánimos. "Deben entender que, en Europa, las negociaciones se hacen un punto o medio punto por encima de la inflación y no más", señala Francisco Bada, un dirigente de la filial mexicana de la marca. Asegura Bada que un 21 por ciento supone multiplicar por cuatro la inflación prevista y que no están en condiciones de negociar algo así.

Fuentes de la empresa apuntan que la huelga costará a la firma unos 6.000 millones de pesetas diarios. También han deslizado una amenaza: estos costes obligarán a Volkswagen a replantearse sus inversiones en México. "Tal y como se ven las cosas en este momento, la situación laboral en Puebla no va a ser favorable para nuevos proyectos del consorcio", asegura un portavoz.

En México, un país cuyos salarios están entre los más bajos de Latinoamérica, el conflicto de Puebla alcanza ya una notable repercusión. Los principales sindicatos del país se han unido y utilizan esta huelga como reclamo para llamar a la solidaridad obrera.

La planta de Puebla, encargada de fabricar el New Beetle y el veterano Escarabajo (en producción desde los años 40), da empleo a casi 13.000 personas. Además, alimenta a 106 industrias auxiliares que, en estos momentos, no saben a qué atenerse.

De sus cadenas de montaje salen 1.500 coches diarios, además de 2.000 motores. La mayor parte de esta producción se destina a la exportación.

A la espera de que se sienten las partes a negociar, la planta de Puebla está sitiada por los trabajadores y llena de banderas rojas y negras.