El último Rolls-Royce británico

Después de 60 años dedicada a la fabricación casi artesanal de vehículos, la planta británica de Crewe dirá adiós a la producción de Rolls-Royce. La compañía pasa a manos de BMW, pero será Volkswagen quien se haga cargo de las míticas instalaciones de Crewe.

El último Rolls-Royce británico
El último Rolls-Royce británico

El último Rolls-Royce que saldrá de la planta de Crewe será un Corniche convertible, un modelo especial que recordará el pasado británico de la firma. En virtud del acuerdo alcanzado con BMW, la marca de lujo pasará a control del consorcio alemán, que se encargará de la construcción y de la distribución de los nuevos modelos. Por tanto, éste será el último Rolls-Royce cien por cien británico.

BMW ya prepara una planta en Goodwood, también en Reino Unido, que acogerá la futura producción de esta marca de lujo. En Goodwood, 350 empleados ensamblarán 1.000 unidades al año, probablemente (según los pocos datos que han transcendido a la prensa) se tratará de un coche con un motor V12.

Crewe se despide de Rolls-Royce, pero no por ello cierra. Volkswagen se ha hecho con los derechos de estas instalaciones, por lo que paradójicamente servirá para montar modelos de la que hasta entonces ha sido su eterna rival/hermana, Bentley Motors (subsidiario de VW).