El transporte solicita ser declarado “sector en crisis”

Aunque el coste del gasóleo se ha incrementado un 26 por ciento durante los últimos 18 meses, las tarifas percibidas por los transportistas se han rebajado un 0,01 por ciento, según los datos del Observatorio de Precios del Ministerio de Fomento. La situación es grave: la patronal del sector, Fenadismer, ha pedido al Gobierno que declare la crisis del transporte por carretera.

La Federación Nacional de Asociaciones de Transporte de España (Fenadismer) solicitará al Gobierno que declare el transporte por carretera “sector en crisis". El Reglamento Europeo 3916/1990 permite a los Estados adoptar medidas si el segmento atraviesa por dificultades y, en este momento, el incremento “descontrolado" del precio del carburante está creando graves problemas a los profesionales.

Entre las medidas propuestas por la patronal del sector se encuentra la publicación, mediante un Real Decreto Ley, de un procedimiento que garantice el traslado de las variaciones en las partidas de costes a los precios percibidos por los transportistas. Asimismo, Fenadismer solicita que se tipifique como “infracción muy grave" la contratación del servicio por debajo de los costes: el conductor y la empresa cargadora deben ser sancionados. Además, los ministerios de Fomento y Economía tendrían que establecer una inspección coordinada contra estas prácticas. Por otra parte, la asociación ha pedido al Ejecutivo la puesta en marcha de la cláusula de estabilidad de los precios de los carburantes, que rebajaría temporalmente el impuesto sobre los hidrocarburos.Fenadismer también ha realizado un llamamiento a las Comunidades Autónomas en las que se aplica el “céntimo sanitario" (un recargo sobre el combustible que se emplea para financiar la sanidad). Así, la patronal del transporte ha pedido que este impuesto no sea imputado a los profesionales del sector, ya que soportan más del 80 por ciento de la recaudación de esta tasa.

Otra de las peticiones se centra en el desarrollo de un Plan de Inspección que deberían llevar a cabo Hacienda, Trabajo y Fomento. Con este proyecto, se erradicarían las prácticas de competencia desleal y de economía sumergida (utilización de gasóleo bonificado o lavado para suprimir el colorante, contratación irregular de conductores, emisión de facturas falsas…). Fenadismer también ha realizado otra serie de propuestas:

- Limitación del cabotaje realizado por los transportistas extranjeros en España.
- Jubilación anticipada en el sector, mediante el establecimiento de coeficientes bonificadores, pues se trata de una actividad “penosa y peligrosa".
- Rebaja de la cuota de la seguridad social en el grupo de cotización correspondiente al transporte pesado. La patronal del transporte de carretera se enfrenta a un nuevo escollo, ya que la aprobación del carné por puntos puede suponer, según afirma, un grave perjuicio para los profesionales del volante. Por ello, ha pedido al Defensor del Pueblo que promueva un recurso de inconstitucionalidad contra la reforma de la Ley de Tráfico que establece la nueva licencia.

Según Fenadismer, la norma discrimina a los conductores profesionales, que pueden incurrir en un mayor catálogo de infracciones. Además, podrían sumar a éstas las cometidas fuera de su jornada laboral. Esto causaría “perjuicios de imposible reparación", pues la retirada del permiso de conducir los privaría de su medio de vida y del derecho al ejercicio de su profesión. Manfred Stolpe, ministro germano de Transportes, ha valorado de forma positiva los resultados del primer semestre de implantación del peaje para camiones pesados. Stolpe ha señalado que, si los ingresos se mantienen al ritmo actual, el Gobierno conseguirá su objetivo: recaudar 3.000 millones de euros durante el primer año de funcionamiento del sistema.

“A lo largo de seis meses, se han percibido 1.400 millones de euros", ha anunciado el ministro. “Junio ha sido el mes en el que más se ha recaudado: 252 millones de euros", ha añadido.

El peaje está vigente en los 12.000 kilómetros de autopistas alemanas y debe ser abonado por todos los camiones de más de 12 toneladas. El importe medio es de 12,4 céntimos de euro por kilómetro (entre 9 y 14 céntimos, según el número de ejes del vehículo y el tipo de combustible empleado).

Según Stolpe, apenas un dos por ciento de los camioneros infringe el sistema, controlado mediante satélite. Aunque los transportistas habían augurado que muchos profesionales aprovecharían los traslados nocturnos para eludir el pago, el número de infractores “es el mismo de noche o de día", ha anunciado el ministro. Los conductores que no pagan deben abonar una multa de 75 euros, mientras que el transportista recibe una sanción de 100 euros.