El transporte público de Barcelona, el mejor de Europa

El Club del Automóvil Alemán, el ADAC, ha publicado un estudio comparativo sobre el transporte público en 10 ciudades alemanas y otras tantas capitales europeas. Barcelona es la ciudad que mejor puntuación ha recibido.

Los alemanes del ADAC se han llevado una buena sorpresa tras ver los resultados del estudio que encargaron al Instituto Europeo de Turismo de la Universidad de Trier para comparar el funcionamiento del transporte público en veinte ciudades europeas.
En total se puso a prueba el transporte en 10 ciudades alemanas y otras tantas ciudades del resto de Europa. Barcelona, la única ciudad española que participó en la prueba, aprobó todos los apartados con buena nota y, con un "muy bueno", se alzó con el primer puesto de la clasificación. En la clasificación continúa Bruselas, también con un "muy bueno", seguida por Londres, París y Hamburgo, cuyos transportes públicos son considerados "buenos". En el otro extremo de la clasificación se encuentran Amsterdam y Roma, cuyos sistemas de transporte público no llegan al aprobado.
Los expertos del Instituto Europeo de Turismo han realizado el test entre diciembre y enero. En estos meses se metieron en la piel de una familia de cuatro miembros que debía, en una ciudad desconocida para ellos, llegar a determinados puntos de la ciudad a determinadas horas, contando con la única ayuda de un callejero de la ciudad.

En el caso de Barcelona, los investigadores realizaron la prueba el pasado 11 de diciembre y utilizaron cinco rutas diferentes, que transcurren por el centro y alrededores de la ciudad. La ciudad fue la ganadora en general, pero destacó sobre las demás en la categoría de información. Los grandes paneles y planos informativos en cada parada, con las distintas líneas, tarifas, horarios y puntos de información en catalán, español e inglés hicieron que se llevase la mejor puntuación en este aspecto. La seguridad y la limpieza a bordo, tanto en autobuses como en metro, fueron otros de los aspectos destacados.
Los puntos débiles del transporte de la Ciudad Condal, según este estudio, son la necesidad de comprar otro billete cuando se cambia de medio de transporte y una mejorable frecuencia de paso.