El sueño interviene en la cuarta parte de los accidentes de tráfico

Un estudio del Instituto de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia establece que el sueño es un factor fundamental en el 25 por ciento de los accidentes que se producen en España.

"El sueño es el mayor enemigo del que maneja un vehículo, ya que el alcohol, las distracciones o la velocidad aún permiten al conductor un cierto nivel de control del vehículo, pero cuando se duerme al volante, esto no es así". Quien se expresa con tanta contundencia es Luis Montoro, catedrático y director del Instituto de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia.
Montoro ha dirigido un estudio en el que se analiza la importancia del sueño como factor clave en los accidentes de tráfico. De sus investigaciones se deduce que un 25 por ciento de los percances que suceden en las carreteras se debe, o está influido, por la somnolencia de los conductores.
Si nos referimos a conducción nocturna, la estadística demuestra que un 60 por ciento de los accidentes que se producen durante la noche depende del sueño. Además, por la noche se registra mayor cantidad de muertos y heridos. Las horas más peligrosas van de las tres a las seis de la mañana.
Según Montoro, el conductor somnoliento tiende a hacer movimientos más automáticos y sus músculos se relajan excesivamente, lo que disminuye sensiblemente la exactitud y rapidez de las maniobras que realiza. Por ello, su tiempo de reacción ante las situaciones de emergencia queda muy deteriorado.
En estas condiciones, aparecen distracciones y alteraciones perceptivas, con lo que disminuye la capacidad receptiva de los órganos sensoriales. Uno de los principales problemas que se producen en estas condiciones es el del microsueño, pequeñas "cabezadas" que duran décimas de segundo, pero que hacen perder la consciencia de lo que está pasando. A gran velocidad son muy peligrosas y suelen acabar en frenazos bruscos o choques.
En el Instituto de Seguridad Vial de la Universidad de Valencia han identificado los motivos fundamentales del sueño al volante: falta de descanso, edad, tipo de carretera, ingesta de alcohol o drogas, falta de ventilación o postura en el asiento.
También se ha detectado la creciente importancia del Síndrome de Apnea Obstructiva del Sueño, SAOS. Se trata de personas que sufren apnea del sueño y no pueden dormir bien porque se despiertan a menudo durante la noche. Esa falta de descanso los deja en malas condiciones para conducir. Se trata, por lo general, de varones de más de 50 años y roncadores habituales.
Para defenderse del sueño, Montoro propone realizar paradas muy frecuentes, adoptar una postura más o menos activa en el asiento, sin relajarse demasiado, usar el cambio más a menudo de lo habitual, no escuchar música relajante, ventilar bien el habitáculo y no comer o beber en exceso antes de conducir.
Por último, los investigadores recomiendan el autobús como "medio de transporte extraordinariamente seguro".