El sector del motor en Brasil se ralentiza

La crisis que atraviesa Argentina parece empezar a extender sus "tentáculos" por los países vecinos. Brasil ha salido de un primer semestre bueno, pero los expertos anuncian un próximo bache en la economía brasileña.

Durante los últimos años, las buenas condiciones económicas y financieras que ofrecía Brasil han servido para que numerosas compañías automovilísticas se decidieran por este país y no otro para abrir sus factorías.

Esta corriente de inversión se vio respaldada por la crisis que comenzó a afectar a Argentina el pasado año y que hoy se mantiene.

Sin embargo, las cosas parecen estar cambiando. En las últimas semanas varias automovilísticas han decidido recortar sus producciones ante las previsiones para el segundo semestre del año, que hablan de una fuerte caída en la demanda.

Los motivos que apuntan los expertos son el racionamiento eléctrico, los altos tipos de interés y la posibilidad del contagio de la crisis argentina. Además, el consumo interno se ha retraído, ya que los brasileños no están dispuestos a pagar los altos intereses que gravan los créditos.

Por el momento, unos 23.000 trabajadores de Ford, Volkswagen, Fiat, Renault y Honda se han visto obligados a tomar vacaciones durante casi medio mes.

La Asociación Nacional de Fabricantes de Vehículos en Brasil (Anfavea) ha declarado que los pronósticos de producción se están manteniendo hasta ahora, pero cree que tendrá que reducirse para el segundo semestre. Es más, se calcula que la producción durante 2001 no sobrepasará 1,6 millones de unidades, lo que significa en torno a la mitad de la capacidad de las factorías de coches en Brasil.

En junio la fabricación sufrió un empujón del 9 por ciento, con respecto al mismo mes de 2000, pero bajó respecto al quinto mes del año, cuando las compañías fabricantes de coches decidieron producir más para evitar los problemas que se avecinaban por los cortes del racionamiento eléctrico previstos para junio.