El saneamiento de DaimlerChrysler ya tiene forma

Hoy se presenta ante el consejo de administración de DaimlerChrysler el plan de saneamiento de Mitsubishi y Chrysler. Todo indica que se aprobará la reestructuración del grupo.

Tras largos meses de rumores incesantes en Sttugart, Auburn Hills y Tokio, hoy Jürgen Schrempp explica al consejo de administración de DaimlerChrysler las líneas maestras de su plan para atajar la crisis en la que se encuentra sumergido el grupo.
La ejecución del plan de reestructuración se presentará con todo lujo de detalles el próximo lunes, aunque ya se conocen las medidas principales que el presidente del grupo, Jürgen Schrempp, y su equipo de confianza tienen preparadas para volver a los beneficios.
Chrysler, la división estadounidense del grupo, tiene sin duda el camino más pedregoso por delante. Para empezar, se cerrarán seis fábricas y despedirá a unos 26.000 trabajadores. Además, se reducirán drásticamente las plataformas de producción en los próximos cinco años y se espera de los suministradores de componentes que reduzcan sus precios en un 15 por ciento en los próximos 3 años. Sin embargo, los fabricantes de componentes y una demanda que no cesa de caer en Estados Unidos pueden seguir dando quebraderos de cabeza a Dieter Zetsche, presidente de Chrysler y responsable de reflotar el barco americano.
La caída de ventas y el exceso de producción ha hecho que Chrysler vuelva a ofrecer incentivos para poder deshacerse de su stock a la vez que ha reducido la capacidad de producción en un 25 por ciento. El principal problema de los incentivos radica en el efecto sobre el cliente, quien una vez acostumbrado a los descuentos tiende a exigirlos la próxima vez que adquiere un producto de la marca.

Mitsubishi también se ajusta el cinturón
La rama japonesa del grupo, Mitsubishi Motor, también está abocada a tomar medidas drásticas para hacer frente al escándalo que vivió el pasado verano y ha mermado la confianza de los consumidores nipones. El cuarto fabricante japonés, del que DaimlerChryler tiene el 34 por ciento de las acciones, va a iniciar un plan trienal que supondrá una disminución de la plantilla en 6.500 trabajadores.
Según el diario económico japonés "Nihon Keizi Shimbun", el fabricante despedirá y prejubilará a unos 6.500 trabajadores hasta marzo de 2004. Otros medios nipones hablan incluso de un recorte de 8.000 puestos de trabajo de una plantilla de 65.000 empleados.
Esta medida se verá complementada, según diarios japoneses, por reducir a la mitad los 24 modelos que se fabrican en la actualidad. También se cerrará una de las cuatro fábricas que el constructor tiene en Japón, con lo cual se reducirá la capacidad de producción en Japón en un 20 por ciento. Además, la Dirección de Mitsubishi busca una reducción del 15 por ciento en el precio de los componentes. Aunque un portavoz de Mitsubishi ha declinado realizar declaraciones al respecto, todos los indicios apuntan que estas informaciones se confirmarán en breve.
Sin embargo, los planes principales pasan por buscar plataformas y elementos comunes entre las tres marcas, en concreto entre las dos marcas maltrechas, Chrysler y Mitsubishi.