El recorte de empleos en Ford preludia una reestructuración mayor

El escándalo Explorer y las últimas retiradas de modelos de la compañía han afectado no sólo a la credibilidad de Ford sino también a su economía. Inmersa en procesos legales, en llamadas a revisión y en lavados de imagen, la compañía ha perdido bastante dinero y no ha podido sustraerse al clima de reestructuración generalizado en el sector. Por ello, ha anunciado la desaparición de entre 4.000 y 5.000 puestos directivos a través de prejubilaciones, como primer paso de una amenazadora y profunda reorganización, cuyas directrices serán anunciadas a finales de año.

Al igual que la mayor parte de los grandes fabricantes de automóviles, Ford Motor, el segundo en importancia mundial, ha decidido paliar su caída de ventas y beneficios con una reestructuración laboral en los Estados Unidos. A través de ella planea disminuir entre 4.000 y 5.000 trabajadores su mano de obra. El único colectivo afectado será el de los directivos o "cuellos blancos" (white collars), como se conocen en Estados Unidos, que verá disminuida su actual composición en un 10 por ciento.

La fórmula utilizada será la prejubilación, según un plan que ya ha comenzado a aplicarse en su país de origen y que será el primer paso de una más amplia reforma.

Así lo aseguró, el pasado viernes, el director financiero de la compañía, Martin Inglis, en un comunicado oficial. También informó de que los recortes laborales serán el preludio de una reducción de gastos mucho mayor, la cual verá la luz a finales de año. De momento, esta medida servirá para ahorrar entre 300 y 400 millones de dólares (de 54.000 a 72.500 millones de pesetas) anualmente.

En la mente de las cabezas pensantes de Ford la entrada de la compañía en números rojos en el segundo trimestre del presente año, con una carga de 381.673 millones de pesetas, sin duda alguna inflados por la retirada de 13 millones de neumáticos Firestone de su todo terreno Explorer.

Aunque el responsable de las cuentas del grupo declinó dar detalles concretos sobre esa futura y amenazadora reestructuración, advirtió de que "nada está fuera de límites".

Por el momento, parece que sólo la división norteamericana se verá afectada por el recorte laboral, mientras que Europa quedará al margen de la decisión, a pesar del déficit que arrastra. Como ejemplo, mostramos el siguiente cuadro que refleja los resultados obtenidos por la filial española en los últimos seis años.

Partida extraordinaria
Para llevar adelante las prejubilaciones, Ford destinará una partida extraordinaria de 700 millones de dólares (127.000 millones de pesetas) con cargo al último cuarto del año. Asimismo, planea una inyección económica de 200 millones de dólares (36.290 millones de pesetas) para el trimestre actualmente en curso.

Anteriormente, ya había eliminado un equipo de trabajo en la factoría de camiones de Michigan, reducido el número de horas extraordinarias, congelado algunos salarios y rebajado la cantidad de contrataciones temporales, soluciones que han quedado empequeñecidas por el recorte de empleos.

Acción necesaria
El constructor se ha visto casi obligado a adoptar estas medidas, a pesar de ya haber reducido los costes en 7.000 millones de dólares (1,27 billones de pesetas) en los últimos cuatro años.

Enfrentado a un volumen de ventas más bajo de lo habitual en los últimos años y a un incremento espectacular de gastos, las expectativas de Ford pasaban por ganar sólo 70 centavos (127 pesetas) por acción ofertada a finales de 2001, frente al dólar veinte (217 pesetas) que preconizaban los analistas del sector meses atrás.

Este aumento de costes se debe no sólo al "affaire" Explorer, sino también a los desembolsos realizados para afrontar denuncias judiciales y nuevas llamadas a revisión, y a las partidas monetarias en concepto de márketing para lavar su dañada imagen. Esto "nos costará unos cientos de millones de dólares este año", aseguró Inglis.

"El programa de jubilación voluntaria es una dura pero necesaria acción", recalcó el presidente de Ford, Jacques Nasser. "Estas medidas nos ayudarán a operar más eficientemente, a racionalizar nuestra organización y a coligar nuestra capacidad productiva base con futuras necesidades", concluyó.

Otras noticias
La reestructuración laboral ha ensombrecido otras dos importantes noticias en el seno de la compañía. La primera ha sido la detención de la producción de su berlina de lujo Lincoln LS y de su nuevo coupé Thunderbird debido a problemas de sobrecalentamiento del motor.

Un portavoz de la compañía aseguró que Ford había detectado los problemas en el motor de 3,9 litros y 8 cilindros en V antes de que las unidades montadas con el mismo hubiesen sido enviadas a los concesionarios o a clientes que compraron bajo pedido, por lo que no será necesaria una retirada de los modelos ya vendidos.

La otra novedad se refiere al lanzamiento de un nuevo todo terreno de la marca Lincoln, el Aviator. Saldrá a la venta el próximo año y se convertirá en el siguiente producto, tras el Navigator, de esta enseña en el mercado de los cuatro por cuatro.