El RACE presenta un informe sobre la efectividad del airbag

Según un estudio paneuropeo en el que ha participado el RACE (Real Automóvil Club de España), el airbag reduce en un 20 por ciento la posibilidad de que los pasajeros de las plazas delanteras de un vehículo sufran lesiones mortales.

El club de automovilistas alemán (ADAC) y la unión de compañías aseguradoras de Alemania han coordinado un estudio encargado por el Ministerio de Transportes germano sobre la efectividad de los airbags en los accidentes de circulación.

En la investigación -realizada mediante encuestas e información facilitada por aseguradoras del automóvil- han participado asociaciones de conductores de 12 países europeos, entre las que se encuentra el Real Automóvil Club de España, que hoy ha hecho públicos los resultados de este informe.

Por primera vez ha sido posible constatar en Europa los beneficios reales del airbag para los ocupantes de las plazas delanteras, cuya posibilidad de sufrir una lesión mortal en caso de accidente es, según se desprende del estudio, un 20 por ciento menor en los vehículos equipados con airbags frontales.

El informe también hace referencia a otros aspectos relacionados con este elemento de seguridad, como los casos en los que es necesaria su activación. Algunos de los usuarios encuestados afirmaron que habían esperado la intervención del airbag en colisiones a baja velocidad, aunque ésta no se produjo. Esto es debido a que los sensores del sistema detectan que el cinturón de seguridad ofrece toda la protección que se requiere en el choque, aunque el conductor lo interpreta como un fallo del airbag. Para evitar este malentendido, el RACE aboga por una mayor información sobre este dispositivo en los puntos de venta de automóviles.

Por el contrario, las encuestas muestran que el airbag no actuó en ciertos accidentes graves. A pesar de que el origen de este fallo puede estar en unas conexiones defectuosas, también hay que tener en cuenta que algunos vehículos impactaron contra guardarraíles, camiones sin barras traseras antiempotramiento u objetos estrechos como postes o farolas. En estos casos, los sensores no clasifican el golpe como una colisión severa, por lo que el dispositivo de seguridad no entra en acción. La solución (según apunta el club de automovilistas de nuestro país) pasaría por mejorar la tecnología empleada en el reconocimiento de los choques.

Dicha tecnología también debería orientarse hacia la detección de la ocupación del asiento del acompañante, lo que evitaría la activación del airbag del copiloto en el caso de que su banqueta estuviera vacía o llevara acoplada la silla de un bebé.

Por otra parte, el estudio también recoge los datos relacionados con lesiones producidas al intervenir el airbag, como pérdidas de audición o quemaduras. En este sentido, el informe asegura que los beneficios de disponer de este elemento de seguridad compensan el riesgo de sufrir este tipo de daños, aunque se debe seguir avanzando para aumentar la seguridad de los pasajeros.

Actualmente, el 65 por ciento de los vehículos en circulación disponen de airbag de conductor. Además, el 96 por ciento de los automóviles puestos a la venta en 2001 incluían este dispositivo, que en el año 2015 llegará al 100 por cien de los coches. Tras comprobarse la efectividad de este elemento de seguridad, el RACE aconseja incluir el airbag de conductor y pasajero como equipamiento de serie en todos los modelos. Asimismo, esta entidad ha propuesto la introducción en España de un IVA reducido para los mecanismos que salvan vidas.