El PSOE cierra filas con escasa autocrítica pese a la caída electoral del PSC

La Ejecutiva Federal del PSOE ha cerrado hoy filas con sus compañeros del PSC tras las elecciones de ayer, en las que ha obtenido su peor resultado histórico, en una reunión que ha presidido el líder de los socialistas, Alfredo Pérez Rubalcaba, con algunas voces autocríticas y mucha alusión a CiU.

Un día después de los comicios en Cataluña, que se saldaron con 20 diputados para el PSC, relegado a tercera fuerza política en el Parlament catalán, el PSOE ha reunido a la dirección del partido para analizar el desenlace electoral.

Buena parte de los miembros de la Ejecutiva ha justificado los resultados del PSC e incluso los ha dado por buenos, teniendo en cuenta que las expectativas eran mucho peores, aunque otros dirigentes han considerado que son 'inaceptables' para la posición que los socialistas catalanes deben tener en Cataluña.

Diversos asistentes consultados por Efe han coincidido en subrayar que el encuentro ha transcurrido en un ambiente bastante más relajado que en la reunión de la Ejecutiva celebrada después de las elecciones vascas y gallegas del pasado mes de octubre.

Y es que, pese a que el PSC nunca había tenido menos diputados en el Parlament, los resultados se interpretan con cierto alivio, porque el calibre de la debacle no ha sido tan grueso como vaticinaban todas las encuestas.

Así, el PSC se mantiene como el segundo partido en número de votos, un argumento que ha servido a los socialistas para amortiguar el golpe, tal y como ha reflejado el diputado catalán José Zaragoza, en cuya opinión el candidato de su partido, Pere Navarro, ha demostrado 'su capacidad de aguante'.

Pese a las críticas de algunos sectores del PSC, como las de la exconsellera Montserrat Tura, la dirección federal y la Ejecutiva de los socialistas catalanes han reafirmado hoy su respaldo a Navarro y han recordado que todavía no lleva ni un año al frente del partido en Cataluña.

Dentro de la Ejecutiva Federal, las fuentes consultadas por Efe comparten la idea de que se ha escenificado un cierre de filas hacia el PSC como el referente de los socialistas en Cataluña y, en la mayor parte de los casos, se ha intentado justificar el resultado alegando sobre todo la radicalización de la política catalana.

Sin embargo, también ha habido algunos dirigentes que han advertido sobre la necesidad de tener 'conciencia de la realidad' y asumir que el PSC ha fracasado en estas elecciones y que los socialistas en general están perdiendo confianza electoral 'a borbotones' desde hace algún tiempo.

Varios miembros de la dirección federal, como el eurodiputado Juan Fernando López Aguilar, han hecho hincapié en que los resultados no pueden ser edulcorados ni diluidos pensando que se han mejorado las encuestas o las expectativas.

Para este sector de la Ejecutiva Federal, la caída electoral del PSC está agravada por el hecho de que la participación ha sido mucho más elevada que en otros comicios autonómicos. 'Y sin ellos nunca volveremos a ser gobierno en España', ha resumido a Efe una fuente.

El análisis que hacen los socialistas es que han tenido 'una diáspora' de votos prácticamente en todos los sentidos, cuyo principal beneficiado ha sido Ciutadans, al menos en la circunscripción de Barcelona, donde el partido de Albert Rivera ha subido cinco escaños con respecto a 2010 y el PSC ha bajado cuatro.

También creen que ERC ha podido recoger parte del voto del PSC más cercano a las posiciones independentistas tanto en Girona como en Tarragona.

No obstante, se felicitan de que el PSC haya conseguido aguantar en su tradicional feudo del Baix Llobregat, en el área metropolitana de Barcelona.

Junto al PSC, los socialistas que han tomado la palabra en la Ejecutiva Federal han querido resaltar el batacazo de CiU en las urnas y el castigo a su 'órdago independentista', con un adelanto electoral que han considerado innecesario e injustificado.

El escenario político que se ha abierto es muy complejo, ya que CiU y su candidato, Artur Mas, han radicalizado tanto el debate territorial y económico que ahora se encuentran con serias dificultades para garantizar la gobernabilidad salvo que hagan cesiones a uno u otro lado, apunta un miembro del PSOE.

Los socialistas perciben un horizonte con menos tensiones independentista y con una rebaja sustancial en la intensidad de la apuesta soberanista de CiU, aunque, tal y como ha reconocido Rubalcaba después en rueda de prensa, el debate resurgirá 'de una forma u otra'.

En clave interna, Rubalcaba ha hablado ante sus compañeros de la tarea que el PSOE tiene por delante para volver a ilusionar a la gente y ganarse su credibilidad.

Otros dirigentes del partido, como el secretario general del PSOE en Castilla-La Mancha, Emiliano García Page, han hecho notar que los socialistas deben continuar con su agenda de cambios, que no debe verse atrasada ni acelerada por el resultado del 25N.

Y es que, según su opinión, los 20 escaños del PSC son lo suficientemente buenos como para poder continuar con la hoja de ruta de manera más tranquila que si se hubieran confirmado los pésimos pronósticos.