El programa de la Corporación para el Ahorro de Combustible es viable

A pesar de las críticas lanzadas por algunos fabricantes, el programa que ha puesto en marcha la entidad estadounidense CAFE (siglas en inglés de Corporación para el Ahorro de Combustible) es válido y resultará beneficioso para la comercialización de vehículos de célula de combustible que utilicen metanol.

El proyecto de este organismo requiere que las marcas automovilísticas fabriquen vehículos con un nivel de consumo inferior al actual.

Para ello, el CAFE incentiva la venta de automóviles de célula de combustible (con un gasto menor), dando a los fabricantes un crédito que les otorga 25 centavos (47 pesetas) por cada milla (1,6 km) de más que se recorra con el depósito de uno de estos automóviles, comparándolo con la autonomía de un vehículo que funcione con gasolina. Esta medida reduce el coste de producción de los vehículos de célula de combustible y los fabricantes pueden compensar el posible descenso en las ventas de los todo terreno o los monovolúmenes, más beneficiosos para la empresa que los coches movidos por metanol.

John Lynn, director general y presidente del Instituto del Metanol, afirmó ayer, tras conocerse los resultados del estudio de la Academia de las Ciencias, que "las compensaciones que el CAFE otorga por la producción de este tipo de automóviles serán un buen aliciente para que los fabricantes se esfuercen por poner estos vehículos, limpios y eficientes, en las carreteras"

Actualmente, las empresas automovilísticas están produciendo un gran número de vehículos que pueden utilizar indistintamente etanol (otro de los alcoholes empleados como sustituto del combustible tradicional) o gasolina, con el fin de disminuir el gasto de carburante en sus vehículos. Sin embargo, como señala el estudio realizado por la Academia de las Ciencias, sólo 200 de las 18.000 estaciones de servicio de Estados Unidos sirven etanol.

Además, los fabricantes están utilizando las ganancias obtenidas mediante los créditos de la CAFE para producir más vehículos movidos por gasolina, por lo que el consumo de la misma en Estados Unidos se ha incrementado un 0,3 por ciento en este año.

Los vehículos de célula de combustible con metanol sólo podrán utilizar este combustible, reduciendo las cifras de dependencia de la gasolina en Estados Unidos.

Dos senadoras proponen una revisión de los consumos
Las senadoras de Estados Unidos Dianne Feinstein y Olympia Snowe propondrán hoy una enmienda a una ley que prohibe al Departamento de Transporte considerar medidas más estrictas para racionalizar el consumo de gasolina en vehículos como los todo terreno, turismos y monovolúmenes.

Esto podría suponer que los fabricantes fueran obligados a producir automóviles con consumos más bajos de los actuales, lo que reduciría la necesidad de importar petróleo, al bajar el gasto estadounidense de gasolina.

Sin embargo, las marcas automovilísticas no ven esta medida con buenos ojos, ya que se produciría un descenso en las ventas, pues, según argumentan, los coches con un gasto menor de carburante son más ligeros y, por lo tanto, menos seguros y menos atrayentes para el comprador.