El primer motor V8 de Volvo, para el XC90

La marca sueca se ha decidido a fabricar una potente mecánica V8 y ha elegido al XC90 para estrenarla. Una ocasión tan especial también merece una nueva caja de cambios automática y una tracción integral instantánea que debutarán, junto al nuevo motor, en el Salón de París.

El primer motor V8 de Volvo, para el XC90
El primer motor V8 de Volvo, para el XC90

Volvo no ha escatimado medios para fabricar el motor que, según anuncian con orgullo, marca un punto de inflexión en la historia de la marca. Se trata del primer V8 que la automovilística produce desde su fundación, en 1927, y el Volvo XC90 ha sido el modelo escogido para estrenarlo.La elección fue sencilla: “Un SUV de lujo necesita un propulsor V8, especialmente en el mercado norteamericano, en el que se vende el 60 por ciento de los XC90 que manufactura la compañía", explica el vicepresidente de Grandes Plataformas de Volvo, Hans Wikman. Sin embargo, no fue tan sencillo acoplar la mecánica al vehículo sin comprometer sus niveles de seguridad. Debía ser instalada de forma transversal, como el resto de los motores Volvo, con el fin de conservar las zonas de deformación del XC90. Por ello, el primer requisito que se estableció fue conseguir unas dimensiones compactas.El propulsor, pensado especialmente para este todo camino, tiene 754 milímetros de largo y 635 de ancho. Es el motor V8 de 4,4 litros más compacto del mercado, comparado con mecánicas de volumen similar. El bloque y la culata se han realizado en aluminio, proporcionando un peso de 190 kilos.Las dos bancadas de cilindros se han diseñado formando una V de 60º, en lugar de guardar la típica configuración de 90º. Así, se consigue que el motor sea más compacto. Un eje de compensación contrarrotante evita que se pierda el equilibrio. Esta mecánica cuenta, sobre el papel, con 314 CV y con un par de 44,8 mkg a 3.900 rpm. La fuerza, según Volvo, se distribuye regularmente en toda la banda del cuentavueltas gracias a la válvula que se ha incluido en el colector de admisión. Ésta se cierra a menos de 3.200 rpm, lo que corta el flujo de aire entre las bancadas de cilindros, creando una curva de par más amplia. Las prestaciones de este propulsor, con distribución variable CVVT, no provocan indiferencia. Según los datos oficiales, tarda 7 segundos en pasar de 0 a 100 km/h, mientras que su velocidad punta se ha limitado a 210 km/h (190 km/h en Estados Unidos). Los consumos son acordes a este derroche de potencia: el gasto medio es de 13 litros/100 km. Según afirma Volvo, su V8 es el motor de gasolina más limpio que existe actualmente en el mercado. Cumple los requisitos de la normativa americana ULEV II (Vehículo de Emisiones Ultra Bajas, en sus siglas en inglés), gracias a cuatro convertidores catalíticos, a una mayor velocidad del ralentí -sobre las 1.250 rpm-, a un encendido optimizado para un calentamiento más rápido de la mecánica al arrancar en frío y a una mezcla pobre de aire y combustible.El compartimento del motor empleado para albergar al V8 marca la tendencia que seguirán los futuros modelos de la compañía sueca. El propulsor, en lugar encajonarse bajo una gran cubierta, queda a la vista cuando se abre el capó.Acompañando a la mecánica V8, Volvo ha desarrollado una nueva transmisión automática de seis velocidades, especialmente compacta para no interferir con la estructura general del coche. La sexta relación, reconoce Volvo, es únicamente para asegurar un viaje tranquilo y un bajo consumo de combustible. Sin embargo, no debemos llamarnos a engaño; se ha buscado un carácter deportivo, por lo que el paso de una marcha a otra no se realizará en medio de una curva. Para garantizar el equilibrio entre las características de la conducción, el rendimiento y el gasto de carburante, la transmisión y el motor se gestionan como si fueran una sola unidad. Así, se ha desarrollado un nuevo software, llamado CVC (Control Completo del Vehículo).Hay un segundo acompañante para el nuevo motor V8; se trata del sistema de tracción integral electrónica AWS, que también cuenta con tracción instantánea. Esta tecnología, empleada por primera vez por un fabricante de vehículos, mejora las salidas rápidas y ofrece un mayor agarre en las superficies resbaladizas, según la marca sueca. El dispositivo ha sido desarrollado por la prestigiosa compañía Haldex.

Una válvula de retención permite emplear el software para controlar el par base programado en el sistema AWD. Cuando se arranca desde cero, se precarga un par de 8,1 mkg. Así, se reduce la habitual pérdida de tracción en las ruedas traseras, explica Volvo. No podía ser de otra manera: el XC90 se viste de gala para recibir este poderoso “corazón" e incorpora a su carrocería nuevos elementos, como el emblema “V8" en la parrilla (ahora, de color gris grafito) y en el portón trasero.Además, recibe unas nuevas llantas de 18 pulgadas, las molduras laterales y las manillas de las puertas se pintan en el color de la carrocería, cuenta con unos remozados tubos de escape dobles y existe una nueva decoración cromada alrededor de la entrada de aire del paragolpes.

Los mejores vídeos