El primer híbrido de Audi, el Q5, desde 57.400 euros y a finales de año

Audi ha anunciado el precio básico de su primer híbrido, el Q5 Hybrid quattro, fijado en 57.400 euros, cuya comercialización se producirá en el último trimestre del año.

Este modelo está propulsado por un motor de gasolina 2.0 TFSI de 211 CV (155 KW) y un motor eléctrico de 54 CV (40 KW), una combinación que proporciona una potencia de sistema de 245 CV (180 KW). El consumo medio de este híbrido es de 6,9 litros cada 100 km.

Con esta configuración, el Audi Q5 hybrid quattro aúna las prestaciones de un seis cilindros y el consumo de un cuatro cilindros.

Para la transmisión de la fuerza, Audi ha optado por un cambio Tiptronic de ocho relaciones modificado, que funciona sin convertidor de par.

El lugar de éste lo ocupa un motor eléctrico en forma de disco que se combina con un embrague multidisco bañado en aceite. Este embrague se encarga de acoplar o desacoplar el motor eléctrico y el TFSI.

Uno de los principales objetivos perseguidos por Audi a la hora de desarrollar este vehículo ha sido la posibilidad de recorrer largos trayectos en modo exclusivamente eléctrico, explica la compañía en un comunicado que coincide con la presentación internacional del nuevo modelo.

A una velocidad constante de 60 km/h, este 'sport utility' recorre unos 3 km sin producir emisiones locales, y puede circular en modo exclusivamente eléctrico a una velocidad de hasta 100 km/h.

Este híbrido, dotado de tracción integral permanente, mide 4,63 metros de longitud y 1,90 metros de anchura, pero sólo 1,63 metros de altura, con lo que presume de las proporciones más deportivas de su segmento, con un coeficiente aerodinámico de (Cx) de apenas 0,32.

Desde el exterior, el Q5 hybrid quattro se da a conocer por su inscripción hybrid situada en el lateral, o bien en la zona posterior, por su parrilla 'Singleframe' pintada en Negro brillante, su exclusivo color exterior 'plata polar ártico', llantas de 19 pulgadas en diseño turbina de 10 brazos y embellecedores cromados en los tubos de escape finales.

En toda la red de alto voltaje los componentes conductores presentan un aislamiento galvánico, es decir, que carecen de una conexión conductora de electricidad con el resto del vehículo, y no hay, por tanto, mayor riesgo de sufrir una descarga eléctrica.

En caso de activarse los pretensores de los cinturones o los airbags, se interrumpe la tensión del sistema de alto voltaje del Q5 hybrid quattro.