El nuevo Audi A8 contará con un proceso de producción vanguardista

El nuevo buque insignia de Audi AG será más seguro, más eficaz y más fácil de producir. Todo ello gracias a las importantes innovaciones aplicadas por la compañía en los procesos de fabricación, que permitirán elevar aún más el nivel de calidad del nuevo vehículo.

El nuevo Audi A8, que se lanzará al mercado a finales de año, ha iniciado ya su producción con unos procesos absolutamente innovadores. La planta de Neckarsulm, en Alemania, ha recibido una inversión de 300 millones de euros (unos cien mil millones de pesetas) para la fabricación del nuevo modelo de la firma alemana.

Audi AG ha querido destacar, ante todo, la producción vanguardista de que gozará el nuevo modelo. "Audi marca otra vez un hito tecnológico. Utiliza para la producción procedimientos innovadores en el tratamiento del aluminio e instalaciones de nueva generación en los talleres de carrocería y montaje", ha señalado Jochem Heizmann, director de producción de la compañía automovilística.

La inversión realizada para lograr estos importantes avances ha sido, en gran parte, destinada a la construcción de un nuevo taller de carrocería, en el que trabajan más de 1.300 operarios. Aquí es donde se produce la tercera generación del modelo mediante la técnica del ASF (Audi Space Frame), una estructura autoportante de aluminio, que permite conseguir una enorme rigidez estructural sin que se incremente el peso del conjunto del vehículo.

La automatización también es otra de las características del proceso de fabricación del Audi A8. Los 156 robots empleados representan un grado de automatización del 80 por ciento, similar al que se utiliza en la misma planta para la producción de series más numerosas como el A2 y el A6.

Todos estos avances se han logrado gracias a las innovaciones aportadas a los sistemas de producción. Un ejemplo de ello es la soldadura híbrida láser/MIG, una combinación de soldadura láser y soldadura de metal en atmósfera de gas inerte MIG (Metal Inert Gas), que es una primicia absoluta en el sector de la fabricación de automóviles de aluminio. Esta innovación ha permitido que se optimicen los límites térmicos de unión de los sistemas actuales, lo que incide en la productividad, la economía, la calidad de la unión de la soldadura y la seguridad de los procesos.

Cambios en la carrocería
La carrocería del modelo también ha sufrido modificaciones importantes. El nuevo Audi A8 puede pintarse en quince tonalidades diferentes y presentar numerosos acabados especiales. En la planta de pintura de Neckarsulm trabajan 150 operarios dedicados exclusivamente al nuevo modelo.

Las carrocerías ya pintadas pasan del taller de pintura a la sección de montaje que ha sido ampliada, reestructurada y optimizada con una inversión de 60 millones de euros (unos diez mil millones de pesetas).

La firma alemana ha querido destacar que desde el comienzo del trabajo en el taller de carrocería hasta que el modelo ya terminado sale de la línea de montaje transcurren siete días, uno menos de los que requería la anterior generación. La propia compañía ha estimado un volumen de fabricación anual de 20.000 unidades.