El Gobierno catalán reducirá bonificaciones en peajes si el central no paga la deuda para las concesiones

La Generalitat se plantea reducir las bonificaciones en los peajes establecidas a principios de año a partir del 1 de septiembre si el Gobierno no abona la deuda de 2011 y 2012 para pagar las concesiones, que asciende a 41,2 millones de euros.

Así lo ha anunciado el secretario de Territorio y Movilidad, Damià Calvet, este lunes tras reunirse con los alcaldes de Terrassa, Mollet y Alella, a quienes ha dicho que no se aumentarán las bonificaciones por recurrencia como reclaman y ha avisado de que el actual sistema está 'en peligro' por el impago del Estado.

'O el Estado paga inmediatamente o la Generalitat tendrá que replantear el sistema actual de bonificaciones', ha alertado Calvet, que no ha concretado si se eliminará alguna de las bonificaciones

--30 por ciento por recurrencia, 30 por vehículo poco contaminante y 40 por alta ocupación-- o se reducirán las tres.

La Generalitat asegura que el Gobierno incumple un real decreto de 1999 según el cual debe abonar el 7 por ciento de los ingresos de las concesionarias por los peajes, y por el que debería haber pagado a Cataluña 20,8 millones en 2011 e incluido como previsión para 2012 20,4 millones más.

Calvet ha criticado que el Gobierno sí que ha contemplado una partida de 70 millones de euros para pagar a las concesionarias en el caso de las autopistas de su competencia, mientras que ha dejado a cero las partidas para las autopistas competencia de la Generalitat, por lo que la Consejería de Territorio y Sostenibilidad se ha fijado el 1 de septiembre como plazo para recibir la deuda del Gobierno correspondiente a 2011.

NEGATIVA A LOS ALCALDES

Los alcaldes de Terrassa, Mollet y Alella se han reunido con el consejero Lluís Recoder y Damià Calvet porque el Gobierno de la Generalitat se comprometió a redactar una propuesta ante la reclamación de estos tres municipios de recuperar la gratuidad de los peajes por recurrencia --más de 16 viajes al mes--, como sucedía antes de la aplicación de las nuevas bonificaciones en enero, ante lo que los responsables de Territorio han respondido que no es posible por los impagos del Gobierno.

'Si pagan, podremos estudiar aumentar las bonificaciones por recurrencia, pero si no pagan, tendremos que replantear incluso las bonificaciones que tenemos ahora', ha reiterado Calvet.

El alcalde de Mollet, Josep Monràs, ha considerado que el consejero ha 'engañado' a los alcaldes porque se había comprometido a estudiar la reclamación y redactar una propuesta, y ha asegurado que los alcaldes estaban dispuestos a aceptar un término medio, como una bonificación del 75 por ciento en vez del 100.

El alcalde de Alella, Andreu Francisco, también ha realzado la 'voluntad de entendimiento' de los alcaldes para llegar a un acuerdo que no satisfaga a ninguna de las dos partes y ha criticado la falta de voluntad de la Consejería, pero ha asegurado que seguirán reivindicando su reclamación.

El alcalde de Terrassa, Pere Navarro, ha reconocido la dificultad financiera del Gobierno de CiU, pero ha recordado que los municipios también tienen impagos: 'La Generalitat también tiene muchas deudas con los ayuntamientos y todos tenemos que cumplir con nuestras obligaciones'.

ALTERNATIVAS

Calvet ha manifestado que los tres peajes tienen o tendrán en breve alternativas a las vías de peaje.

En Mollet, Calvet ha asegurado que a principios del año que viene se terminarán las obras para desdoblar la C-17 y convertirla en una autovía alternativa a la autopista de peaje de la C-33.

En el caso del peaje de Les Fonts de Terrassa ha defendido que se pasa de una única tarifa troncal a una tarifa por tramos, y en el caso de Alella ha afirmado que la alternativa es atravesar el pueblo y coger la autopista pasado el peaje.