El Gobierno británico admite los problemas de la industria automovilística en su país

BMW ha realizado una serie de inversiones en el Reino Unido, algo que parece significar mucho para el Gobierno británico, que se muestra preocupado por la mala marcha de la industria automovilística en su país.

No es novedad que la industria automovilística en Gran Bretaña no va "viento en popa" precisamente. Sin embargo, desde el Gobierno británico se ha declarado que esperan que las medidas que ha puesto en marcha la Administración para estimular la producción en el país conseguirán anular los efectos de los problemas que le supone al país el no pertenecer a la zona euro y de las constantes fluctuaciones que está sufriendo el mercado automovilístico europeo.

Como ejemplo de la mejora en la industria del automóvil en el Reino Unido, el ministro de Hacienda, Gordon Brown, ha hablado de la apertura de la planta de BMW cerca de Oxford, de la que saldrá el Mini. Por supuesto, el ministro ha admitido comprender el reto que supone para las compañías fabricantes de coches realizar nuevas inversiones, sobre todo teniendo en cuenta la ralentización de la demanda americana.

Brown considera que las inversiones que está realizando BMW en Gran Bretaña suponen un importante signo de confianza en la industria británica.

El asunto de entrar a formar parte de la zona euro no fue tratado por el responsable de Hacienda, a pesar de que los fabricantes automovilísticos siguen haciendo hincapié en la necesidad de que Gran Bretaña adopte la moneda común europea.

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