El fallecido en el atentado de Benghazi era miembro de los Servicios de Inteligencia del país

La explosión del coche bomba registrada este domingo en la localidad libia de Benghazi (este) ha acabado con la vida de un miembro de los Servicios de Inteligencia del país que viajaba en el vehículo, según ha informado el diario 'The Libya Herald'. En base a las primeras informaciones, el fallecido había muerto después de que el automóvil explotara antes de tiempo en medio de un abarrotado distrito comercial de la ciudad, versión que ha sido desestimada posteriormente por las autoridades.

Pese a la existencia de diferentes versiones de lo sucedido, los medios libios han recogido que el fallecido es el coronel Juam al Kadiki, quien había acudido a una reunión en la sede de los Servicios de Inteligencia. Al parecer, Kadiki y uno de sus compañeros, el general Basit Agfiza Mabruk, salieron de la sede para comprar cigarrillos y se subieron al coche, que explotó cuando cerraron la puerta del conductor. Mabruk ha sido trasladado al hospital, aunque se desconoce su estado.

El portavoz del Consejo Supremo de Seguridad, Abdel Moneim al Hurr, quien había señalado anteriormente que el fallecido era el hombre que transportaba los explosivos, ha desmentido esta versión y ha señalado que la bomba fue activada por control remoto.

Sin embargo, varios testigos han apuntado que la explosión se produjo después de que Mabruk cerrara una de las puertas del vehículo. Al parecer, el explosivo utilizado en el ataque sería la gelignita, utilizado en canteras y minas y compuesto principalmente por nitroglicerina.

Un total de quince miembros y exmiembros del Ejército han siso asesinados en Benghazi en lo que va de año. En agosto, el brigadier general Mohamed al Fituri, quien trabajó para el Gobierno del exlíder libio Muamar Gadafi y que estaba a cargo del almacenamiento de armas en la ciudad, murió a manos de hombres armados tras salir de una mezquita.