El exfutbolista Edmundo es arrestado en un proceso por homicidio culposo

El exfutbolista Edmundo, jugador de la selección brasileña que disputó el Mundial de Francia en 1998, fue arrestado hoy después de que un juez ordenara su captura para que cumpla la pena a la que fue condenado por su responsabilidad en un accidente de tráfico que dejó tres muertos, informó la policía.

Edmundo, condenado a cuatro años y seis meses de prisión en régimen semiabierto por el delito de homicidio culposo (sin intención), fue detenido en la madrugada de este jueves un hotel en un lujoso barrio de Sao Paulo dos días después de que se ordenara su captura y un día después de que la policía de Río de Janeiro lo declarara prófugo.

El exfutbolista, que durante su carrera protagonizó varios incidentes dentro y fuera de la cancha, fue condenado en 1999 por su responsabilidad en un accidente de tráfico ocurrido en Río de Janeiro en 1995 y que dejó tres personas muertas y otras tres heridas.

Los abogados del exdelantero de clubes como los italianos Fiorentina y Nápoles presentaron varios recursos contra la condena y Edmundo obtuvo el derecho a esperar en libertad a que un tribunal superior de Río de Janeiro se pronunciara definitivamente sobre su condena.

Tras ser localizado en un hotel en el barrio Itaim Bibi de Sao Paulo, el exfutbolista y ahora comentarista deportivo fue conducido al Instituto Médico Legal para ser sometido a un examen médico y debe ser transferido este mismo jueves a Río de Janeiro.

Según el comisario responsable por la detención, Eduardo Castanheira, Edmundo fue localizado gracias a una denuncia anónima.

El accidente ocurrió cuando el automóvil que Edmundo conducía embistió con violencia a otro en una avenida de un barrio adinerado de Río de Janeiro, causando la muerte a una joven que acompañaba al jugador y a dos de los ocupantes del otro vehículo, mientras que otras tres personas resultaron heridas de gravedad.

El Tribunal de Justicia de Río de Janeiro le condenó en 1999 en primera instancia por homicidio involuntario y lesiones corporales, pero las distintas apelaciones presentadas por sus abogados impidieron que la sentencia fuese aplicada.

A pesar de los recursos, el entonces jugador del Vasco da Gama llegó a dormir una noche en prisión, en octubre de 1999, antes de que un hábeas corpus le permitiera salir de la cárcel.