Doce puertos permanecen cerrados

Después de tres días sin temporal, parece que las carreteras españolas pueden bajar la guardia. Sin embargo, todavía hay 12 puertos de montaña cerrados, mientras que hacen falta cadenas en otros 9.

Parece que, por fin, después de siete olas de frío casi consecutivas, la climatología se apiada de España y da paso a un tiempo más estable y primaveral. Este cambio repercute inmediatamente en el estado de las carreteras, que ya muestran un aspecto prácticamente normal.

A pesar de las grandes nevadas caídas estos días pasados, sólo quedan cerrados 12 puertos, todos ellos en las redes secundarias de carreteras. Son La Cobertoria y Ventana (Asturias), Orduña (Burgos) y Lunada, Estacas de Trueba y Portillo de La Sía (los tres, en sus vertientes cántabra y burgalesa). También están cerrados en Cantabria Palombera y Brañavieja, mientras que en Huesca no se puede subir a Portalet, en La Rioja se impide el paso a Peña Hincada y en León, a Vegarada y las Señales.

Además de estas vía cerradas, hay muchas con cadenas. Son las carreteras de los puertos de San Isidro, Tarna, Somiedo y El Connio (Asturias), Sancho Leza (La Rioja), Tudons (Alicante), Piedrafita (León) y Belagua y Urbasa (Navarra).

La nieve también impide el paso en tramos de la C-28, en el municipio leridano de Naut Aran; en la asturiana CO-4, en Cangas de Onis; y en la PMV-2141, a la altura de Escorca, en Baleares.

Por si fuera poco, en La Palma (Canarias), siguen cortadas por nieve las carreteras LP-1032 y Lp.113, en el municipio de Garafía. En la isla de Lanzarote, por su parte, es la LZ-10, en Teguise, la que está bloqueada por culpa de las fuertes lluvias.

Para los próximos días se espera tiempo estable que durará, al menos, hasta el domingo. La DGT no tiene activo ningún aviso de alerta por climatología adversa y sólo hace los habituales consejos de prudencia de cara a un fin de semana.Una de las situaciones más peligrosas y difíciles de resolver en la conducción se produce cuando nos encontramos con una placa de hielo sobre la carretera. Son muy difíciles de detectar, pues nos acechan de forma repentina a la salida de una curva o tras un cambio de rasante, habitualmente en zonas sombrías y no siempre en áreas de montaña. Las heladas suelen producirse a última hora de la noche y a primera hora de la mañana. Es importante tomar precauciones en esta época del año ante estas situaciones tan peligrosas. Actualmente muchos de los modelos de coches de gama media disponen de avisadores de temperatura inferior a los dos grados positivos para alertarnos del peligro de posibles placas de hielo en la carretera, pero esto no es suficiente: tenemos que estar preparados para una actuación inmediata en caso de encontrarnos con el pavimento helado.

Lo primero que tenemos que hacer es reducir la velocidad y mantener una distancia de seguridad suplementaria con el vehículo que nos precede para disponer de más espacio en caso de apuro.

Como medida de precaución procuraremos no ceñirnos demasiado al interior de las curvas, pues es en estas zonas donde se suele situar una mayor concentración de hielo, ya que no hay rodadas de otros vehículos y suelen estar al resguardo del sol.

Si nos encontramos repentinamente con una placa de hielo tenemos que actuar con rapidez, pero con mucha serenidad. Lo más importante es no frenar bruscamente ni provocar violentos movimientos del volante, pues la notable diferencia de adherencia puede provocar un patinazo. Es importante marcar la trayectoria de forma muy suave y limpia, ayudando a salir de la curva abriendo ligeramente la trazada hacia el exterior, de forma natural.

Procuraremos llevar engranadas las marchas largas que permitan circular entre 1.500 y 2.500 rpm para que los movimientos se transmitan con la máxima suavidad.

Si necesitamos frenar, pisaremos con muchísima suavidad el pedal del freno. El ABS ayuda, pero no es un remedio infalible ante el hielo. Si en un vehículo equipado con este elemento detectamos que el pedal del freno tiembla al pisarlo, podemos apretar con firmeza, pues es señal de que está funcionando correctamente.

Si el coche sobrevira, es decir, la parte trasera trata de adelantarnos, deberemos girar el volante en sentido contrario. En una curva a derechas, lo más normal es que la parte trasera se vaya hacia el exterior de la curva, por lo que giraremos el volante hacia la izquierda hasta que el coche se coloque correctamente. Una vez hayamos recuperado la trayectoria, enderezaremos el volante y aceleraremos levemente para recuperar el control.

En caso de que subvire o se nos vaya de la parte delantera, es decir, el coche trate de seguir recto en las curvas, lo más sencillo es levantar el pie del acelerador y abrir un poco la dirección para facilitar la recuperación de adherencia. Una vez corregido, podemos volver a dar gas suavemente.


Cómo se ponen las cadenas
- Lleva siempre unos guantes fuertes para evitar que las manos se te enfríen demasiado.
- Hay que utilizarlas cuando la nieve se acumule.
- Deben colocarse siempre en las ruedas motrices. Los vehículos con tracción total las llevarán en el eje delantero.
- La velocidad máxima a la que se puede transitar con las cadenas es de 50 km/h.
- Después de su uso, éstas deben lavarse con agua caliente y secarse, para evitar que se oxiden.