Las distracciones más comunes de los conductores

Distraerse al volante puede dar lugar a un accidente. Incluso una cuestión que puede parecer menor puede acabar en un siniestro mortal.

Samuel Ramos.

Las distracciones más comunes de los conductores.
Las distracciones más comunes de los conductores.

Entre las distracciones más comunes de los conductores está el uso del móvil. Sin embargo, hay muchas más situaciones que distraen a los conductores y pueden ser fatales. 

Distracciones más comunes al volante

Conocer cuáles son las distracciones al volante más habituales puede ayudar a que los conductores sean más conscientes del riesgo real que corren. En realidad, la mayoría de estas distracciones tiene solución, en algunos casos bastante sencilla.

Algunas de las situaciones que planteamos a continuación corresponden a acciones que están penalizadas, pero que, aun así, mucha gente sigue realizando. 

Hablar con el copiloto

El copiloto puede ser una fuente importante de distracción al volante, aunque no siempre lo parezca. Para muchos es una ventaja tener a alguien al lado, por ejemplo, para mantenerse más espabilado, incluso despierto.

Sin embargo, es importante evitar conversaciones importantes al volante y, sobre todo, distracciones. Este tipo de conversaciones no solo requieren atención, sino que suelen implicar la necesidad de mirar a la otra persona y el conductor donde tiene que tener los ojos es en la carretera.

Usar el teléfono móvil 

Usar el teléfono móvil es la principal distracción de los conductores. El problema no viene solo de hablar por el móvil, ya que muchos lo manipulan mientras conducen, mirando o incluso escribiendo mensajes. 

No hay que perder de vista que, incluso con el manos libres, hablar por el móvil también supone una distracción, igual que si se hablara con el copiloto. La diferencia es que el copiloto puede aportar dos ojos más a la carretera y ser consciente de una situación complicada, pero la persona al otro lado del teléfono no. 

Manipular los componentes electrónicos del vehículo 

El reproductor de música, la radio, el GPS, el ordenador de abordo, etc. son elementos electrónicos del vehículo que hacen el viaje más fácil, pero cuya manipulación pone en riesgo la atención del conductor

Puede parecer que no, pero estos aparatos absorben la atención del conductor y ponen en peligro la conducción. Por eso, cualquier cosa que haya que hacer debe hacerla el copiloto, hacerse antes de salir o en una parada. 

Los niños

Los niños son una importante fuente de distracción. Puede ser porque se aburren y llaman la atención, porque se pelean entre ellos o porque protestan porque se les ha caído algo. 

Sea cual sea el motivo, las distracciones que provocan los niños pueden acabar muy mal. Por eso es importante armarse de paciencia y hablar con los niños de la importancia de que se porten bien en el coche.

Comer, beber o fumar

Comer, beber o fumar mientras se conduce distrae por muchos motivos, más allá del hecho de prestar atención a otra cosa y tener una mano ocupada (algo que, de por sí, ya es un gran riesgo).

La comida se puede caer, la bebida se puede derramar. Y tanto la comida como la bebida se te pueden atragantar. Además, el cigarro también se puede caer y quemarte. Y sufrir un acceso de tos mientras fumas y conduces es una posibilidad que puede acabar muy mal. 

Evitar estas distracciones al volante te ayudará a conducir más seguro y también influirá en tu bolsillo, ya que cuando vayas a realizar ciertos trámites, como calcular el seguro del coche, cuestiones como los accidentes previos o las multas de tráfico son tenidas en cuenta para el cálculo final de la póliza, con la subida de precio que ello implica. 
 

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