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Hace solo unos días la DGT llevó a cabo una campaña de vigilancia y control centrada en la velocidad y del total de vehículos controlados (792.338), 45.220 conductores (el 5,7%) fueron denunciados por circular a una velocidad superior a la permitida. De ellos, además, 11 incurrieron en un delito contra la seguridad vial y fueron puestos a disposición judicial por exceder en más de 80 km/h la velocidad permitida en la vía, tal y como se recoge en el Código Penal.
Los excesos de velocidad son una de las asignaturas pendientes del tráfico en España y la DGT quiere actuar con mano dura para tratar de frenarlos. Y la mejor forma es instalando cada vez más radares en las carreteras. Las últimas cifras oficiales nos dicen que en nuestro país la DGT dispone de más de 2.080 ubicaciones posibles de radar y de estos los más numerosos y también los más temidos son los que no están anunciados, los radares móviles, y que se cuentan por hasta 1.326 ubicaciones.
La multa por usar un detector o un inhibidor de radar
Ya os hemos contado cómo saber si un panel luminoso de la carretera tiene o no escondido un radar fijo, pero no es de extrañar que muchos conductores se busquen la vida para intentar escapar del control de los radares móviles, algo casi imposible porque no se sabe su ubicación exacta.
Y una forma es recurriendo a detectores o inhibidores de radares. Los detectores rastrean y localizan los radares próximos. Su uso está prohibido y se considera una infracción grave y se sanciona con 200 euros de multa y la retirada de 3 puntos del permiso.
En el caso de los inhibidores, rastrean los radares y anulan su funcionamiento. Su uso también está prohibido por la DGT y utilizar uno cuando se circula está sancionado con multa de hasta 6.000 euros y 6 puntos. Además, el taller que instale el dispositivo también puede ser sancionado con hasta 30.000 euros.
Los avisadores sí están permitidos
Los únicos dispositivos que sí son 100% legales son los avisadores que incorporan la mayoría de GPS y apps del mercado. Estos incluyen una base de datos con la situación de los radares fijos y de tramo de las carreteras españolas, los sitúan en el mapa y alertan al conductor de la proximidad del mismo.









