Detenido un marroquí en la frontera de Melilla cuando intentaba pasar a un subsahariano oculto en su coche

La Guardia Civil ha localizado un inmigrante de origen subsahariano oculto en el doble fondo de un vehículo que conducía un marroquí cuando pretendía pasar la frontera entre Marruecos y Melilla, quien ya ha ingresado en prisión acusado de un delito de tráfico ilegal o inmigración clandestina de personas, conocido como 'tráfico de personas'.

Según ha informado a Europa Press un portavoz de la Comandancia de Melilla, la actuación policial se ha desarrollado durante la inspección de un turismo de la marca Wolkswagen, modelo 'Golf', de color azul y matrícula marroquí, conducido por un ciudadano marroquí, que en principio parecía el único ocupante del automóvil cuando pretendía acceder a Melilla.

Al iniciar el reconocimiento, los agentes observaron bajo el asiento un detalle en la parte trasera que levantó sospechas, 'dado que podía atribuirse a una manipulación no acorde con la antigüedad del vehículo, por lo que fue sometido a los detectores de latidos cardíacos, que dio resultado positivo', ha subrayado el portavoz.

Así, una vez desmontado el asiento trasero observaron un dispositivo mecánico que hace bascular el mismo y que ocultaba un doble fondo de reducidas dimensiones, donde fue hallada una persona, varón de origen subsahariano.

El inmigrante, de 20 años, de origen subsahariano, indocumentado y que dice proceder de Conakry (Guinea), fue atendido en primeros auxilios, 'ya que presentaba síntomas de entumecimiento en las extremidades inferiores, sudoración y alteración respiratoria, sin que necesitase asistencia médica posterior', ha precisado la citada fuente.

Así las cosas, el joven ha sido entregado al Cuerpo Nacional de Policía a efectos de la aplicación de la vigente Ley de Extranjería que establece su expulsión de España, si bien será ingresado en el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI) mientras se realiza este trámite documental, que dura meses y muchas no se puede concluir porque el país al que dice pertenecer no lo reconoce como nacional propio.

Por su parte. el conductor del automóvil, un ciudadano marroquí de 38 años de edad, que atiende a las iniciales E.E.K., vecino de Selouane-Nador (Marruecos), ha sido detenido al considerarse autor de un delito de tráfico ilegal o inmigración clandestina de personas, conocido como 'tráfico de personas', y que tras pasar a disposición judicial ha sido ingresado en prisión.