Deslucida apertura del Salón de Frankfurt

El Salón de Frankfurt ha abierto sus puertas en un clima de tristeza y desolación ante los ataques terroristas contra las ciudades de Washington y Nueva York.

La apertura oficial de la 59 edición del Salón del Automóvil de Frankfurt se ha llevado a cabo de forma deslucida y en un ambiente en el que han primado las medidas de seguridad.

La cita germana tenía visos de convertirse en uno de los mejores salones de la historia. Los datos llamaban al optimismo: 1.100 expositores de 42 países y 57 nuevos modelos podían provocar que el público acudiera en masa y aumentaran futuras ventas. Sin embargo, todas las buenas expectativas fueron truncadas por el terrible ataque terrorista que sufrieron el pasado día 11 las ciudades de Nueva York y Washington.

El acto de inauguración de la feria alemana fue suspendido, al igual que la mayoría de las ruedas de prensa y actos convocados por las compañías automovilísticas hasta el final del Salón.

Al borde de la suspensión
Tras conocerse los atentados terroristas, la Asociación de la Industria del Automóvil (VDA), organizadora del evento, sopesó la idea de cancelarlo, aunque finalmente se optó por no suspender el salón, para no permitir a los terroristas coartar la libertad.

La organización ha señalado que se han incrementado las medidas de seguridad, aunque lo único visible era una pareja de policías uniformados paseando por el complejo.

Centrándonos ya en el Salón, pudimos ser testigos de las primeras imágenes de los nuevos conceptos de Nissan, el Crossbow y el mm.e. El primero es un todo terreno que ha de mostrar las intenciones de la marca japonesa en el desarrollo de futuros todo terreno, mientras que el mm.e es un ejercicio de estilo que podría esconder las líneas maestras del posible sustituto del Micra.