Desarticulada una red de tráfico de vehículos de lujo

Los cuerpos de policía de varios países europeos, coordinados por Europol, han desarticulado una red de tráfico ilícito de coches. En la operación han resultado detenidas más de 75 personas y se han recuperado 92 vehículos de gran cilindrada.

Desarticulada una red de tráfico de vehículos de lujo
Desarticulada una red de tráfico de vehículos de lujo

Varios robos de vehículos de gama alta -Audi, DaimlerChrysler, BMW y Porsche- en talleres de concesionarios de Sttutgart (Alemania) en febrero de 2000 pusieron sobre aviso a la policía europea, que, inmediatamente, inició la operación "Center".

Los investigadores comprobaron que 30 coches, valorados en 2 millones de euros (332.772.000 pesetas), habían sido sustraídos en la zona e identificaron a 16 sospechosos, todos ellos de nacionalidad estonia.

Los delincuentes forzaban las vallas que rodeaban los talleres, cogían las llaves de los vehículos y se los llevaban. Después, alteraban el número de bastidor, falsificaban la documentación y los conducían a un nuevo destino –España o África-, donde los vendían a compradores, que, en la mayoría de los casos, desconocían su origen ilícito.

Las autoridades alemanas pidieron la colaboración de Europol para coordinar las actuaciones policiales de varios países. Esta cooperación dio sus frutos la semana pasada, cuando se desarticuló esta red de tráfico de coches y se efectuó la detención de 75 personas, de las que 52 se encontraban en España. Asimismo, se recuperaron 92 vehículos (58 de ellos en nuestro país) que habían sido robados en Alemania, Suecia, Finlandia, España, Andorra, Francia, Estonia y Estados Unidos. La Policía también incautó varias placas de matrícula falsa robadas en distintos países.

Un "Modus Operandi" jerarquizado
La organización -que supuestamente se dedicaba también al tráfico de cocaína en la Costa del Sol- utilizaba placas y documentación falsas para evitar los controles policiales, empleando datos de coches clonados o de otros procedentes de siniestros o dados de baja en diferentes naciones.

La red conseguía pasar las inspecciones necesarias para matricular los coches robados, siempre de alta gama y con pocos kilómetros, dada su mejor aceptación en el mercado. En muchos casos, estos vehículos eran servidos "a la carta", pues los últimos eslabones del grupo estaban encargados de la venta y de la búsqueda de compradores, facilitando los datos de los vehículos a los compraventas o a los particulares.

Una vez obtenida la información, la persona que dirigía la operación solicitaba a los "robacoches" que sustrajeran los vehículos de la marca y modelo solicitados. Más tarde, un "falsificador" procedía a la adulteración de los elementos de identificación del vehículo y al "maquillaje" del coche (mediante cambios de color o añadiendo algunas prestaciones) para que su verdadero titular no lo reconociera.

Los "conductores" trasladaban el automóvil hasta el punto geográfico donde lo habían solicitado, entregándoselo al intermediario, el cual lo vendía a un comprador que era estafado, pues desconocía -en la mayoría de los casos- su procedencia ilícita.

La Dirección General de la Policía ha destacado la importancia de las cinco operaciones llevadas a cabo en nuestro país (tres en Marbella, una en Barcelona y otra en Palma de Mallorca), que permitieron desmantelar la organización al haber sido detenidos la práctica totalidad de sus componentes, entre los que se encuentran cinco españoles.