Derribadores de señales

¿Aquí hay una señal? Pues, según algunos ingenieros, alguien ha hecho mal su trabajo. ¿La señalización de la carretera te confunde? Si la respuesta es sí, te invitamos a dar una vuelta por una ciudad sin semáforos, sin líneas, sin pasos de cebra, sin stops... Si la respuesta es no, las fotos que te ofrecemos podrían hacerte cambiar de opinión.

Derribadores de señales
Derribadores de señales

Las señales también tienen fecha de caducidad. Según la Asociación Española de la Carretera (AEC), cuando cumplen siete años pierden su banda autorreflectante y se ven con dificultad. Sin embargo, la mayoría de las señales que hay en nuestro país superan con creces esa edad. Y hay más problemas: algunas están mal colocadas, otras indican lugares que no existen, muchas quedan tapadas por la vegetación... Por no hablar de los puntos kilométricos de Fomento: ¡algunos kilómetros no miden mil metros!Habría que poner mucho dinero sobre la mesa (según la AEC, unos 50 millones de euros) para “poner al día" nuestras señales. Además, no sólo es cuestión de presupuestos: el Real Automóvil Club de Cataluña (RACC) acaba de publicar un estudio que demuestra que la señalización de nuestras carreteras también precisa un poco de sentido común. Echando un vistazo a alguna de ellas, no resulta extraño que dos millones de conductores reconozca abiertamente no hacerles caso cuando se encuentran por carreteras o ciudades desconocidas. Cuando el trayecto sí es familiar, tres millones de conductores “ni las miran". El RACC, junto a otros clubs automovilísticos europeos, acaba de publicar un ránking de las señales más “absurdas" de las carreteras del Viejo Continente. Muchas pueden resultarte ridículas, pero no es un tema para tomarse a broma: el 55 por ciento de los españoles reconoce haberse encontrado alguna vez en peligro por culpa de una señal más puesta. Al lado de estas líneas puedes ver la señalización que fue considerada “la más de la más". Según el RACC, acapara muchos de los principales problemas que los conductores europeos critican sobre las señales: 1.- Las señales se contradicen entre sí.
2.- Faltan señales que ofrezcan información importante.
3.- Se ofrece información excesiva en una sola señal.
4.- La información ofrecida por las señales es demasiado compleja.
5.- Hay demasiadas señales en un espacio reducido.
6.- Las señales se ven demasiado tarde y es imposible reaccionar a tiempo.
7.- Las señales cercanas a vallas publicitarias no se ven.
8.- Las señales están ocultas por otras señales o la vegetación. Los expertos aseguran que, cuando dos señales están en el mismo poste, la más importante para los conductores debería ser más grande y visible, mientras que la otra serviría para ampliar la información. Según el último estudio del RACC, los españoles somos los europeos que peor nos orientamos por las señales cuando circulamos por carretera. De hecho, un 35 por ciento de los automovilistas prefiere guiarse por el mapa. ¿Por qué? Para empezar, porque muchas señales orientativas indican multitud de direcciones a la vez. Los responsables de Fomento parecen ignorar que, cuanta más velocidad llevemos, más se reduce nuestro campo visual, por lo que las señales en autopistas y autovías deberían ser más claras y estar colocadas a más distancia de los desvíos que indican. Los psicólogos también reniegan del fondo azul de los carteles de las autopistas: según aseguran, este color relaja al conductor y hace que las respuestas del cerebro se vuelvan más lentas. Éstas son las señales elegidas por el RACC en su último informe:

Estas señales se encuentran en Roquetas de Mar (Almería). Fíjate qué derroche para indicar la velocidad correcta. Sin embargo, los límites no quedan tan claros. ¿Por qué?

Para empezar, porque el tiempo de reacción de un conductor es de 2,5 segundos: si circulamos a 100 km/h, las señales deberían estar separadas al menos por 70 metros para que puedan ser vistas.

En segundo lugar, porque no todos los países europeos utilizan el mismo sistema métrico. Gran Bretaña continúa fiel a sus millas por hora y, hasta enero pasado, las señales de Irlanda medían la distancia en las carreteras en kilómetros, pero los límites de velocidad se registraban en millas por hora.

Hace unos días circulaba por Internet la queja de un automovilista “cazado" en Francia excediendo los límites de velocidad de la vía: aseguraba haber visto perfectamente la señal de “70", pero alegaba que no había indicaciones métricas. Como el sistema métrico internacional establece que la unidad de longitud es el metro y la del tiempo el segundo, esa señal indicaría, según él, que se puede circular a 252 km/h. Claramente se trataba de una estratagema para librarse de la multa, pero su fundamentación estaba justificada.