De la universidad a las carreras

Construyen su propio monoplaza, lo prueban y participan en una de las competiciones más prestigiosas del mundo en su especialidad. Forman una auténtica escudería y la experiencia les sirve como proyecto de fin de carrera. Descubre la Fórmula Uno… para estudiantes.

De la universidad a las carreras
De la universidad a las carreras

De repente, un grupo de universitarios se convierte en un equipo de competición: diseñan un monoplaza, se hacen con las piezas necesarias, contactan con varios patrocinadores, construyen el vehículo, lo prueban y, finalmente, se miden a otros estudiantes. La valiosa experiencia es (salvando las distancias, especialmente económicas) similar a la creación de una escudería de Fórmula Uno.Esto es lo que propone la Fórmula SAE, una iniciativa estadounidense trasladada a Europa como “Formula Student". Su objetivo es que los futuros ingenieros apliquen sus conocimientos en el área de la competición automovilística. En España, la Universidad Politécnica de Madrid aceptó el reto el año pasado; en 2005, ha regresado a Leicester (Inglaterra) para repetir una experiencia inigualable. Se trata del único equipo español que ha tomado parte en la carrera inglesa y, para hacer realidad su sueño, ha contado con el apoyo del Instituto Universitario de Investigación del Automóvil (INSIA) y con el de la Escuela Técnica Superior de Ingenieros Industriales de la UPM. Un total de 52 alumnos de ambas entidades han formado la escudería UPM Rácing en 2005.Dinero, dinero y más dinero: esto es lo que hace falta para que cualquier proyecto salga adelante y, especialmente, cualquiera relacionado con la competición automovilística. Estos aprendices de McLaren, de Renault o de Williams deben conseguir recursos para su escudería y administrarlos correctamente. En la otra cara de la moneda está la responsabilidad que adquieren con sus patrocinadores: hay que ser rentables para que el contrato se renueve durante las próximas temporadas. En 2005, el equipo UPM Rácing ha contado con el apoyo de Toyota, Bosch, Dunlop, 3M y ASEPA (Asociación Española de Profesionales de la Automoción), entre otros. Gracias a ellos, se han logrado los 95.000 euros necesarios para estar en Leicester en julio. Además, han entregado al equipo varias piezas y herramientas.El departamento de Organización es el responsable de buscar a estos “mecenas" y también se encarga de aspectos como la planificación, el márketing o los costes. La otra “rama" de la escudería cubre los aspectos técnicos a través de las áreas de motor, chasis, frenos, suspensión, electrónica, transmisión, dinámica vehicular… Todo se estudia al detalle para cumplir las reglas impuestas y para asegurar la fiabilidad del vehículo. Pero, ¿por dónde empezar cuando lo único que hay en los talleres de la escudería son herramientas y aire?Por sorprendente que parezca, la primera visita es al desguace. En él, se ha conseguido el motor que impulsa al UPM002, el vehículo con el que se ha competido este año. Se trata de una mecánica de 600 cm3 (así lo estipula el reglamento), que antiguamente pertenecía a una Yamaha R6. Gracias a este propulsor, el monoplaza alcanza los 180 km/h y cuenta con casi 80 CV. El departamento que prepara la mecánica también se encarga del cambio de marchas, del depósito de gasolina y de que el sonido del coche sea el correcto. Otro de los aspectos más cuidados, además de la transmisión (su rotura provocó el abandono de la mayoría de los participantes en 2004), es el chasis. Sobre el bastidor tubular se integran la suspensión, el motor y, cómo no, la carrocería. Su diseño es digno de un equipo de Fórmula Uno: se estudia en el túnel de viento y se realiza en fibra. También se busca la mejor posición para el piloto, que ha de ser uno de los estudiantes, y se realiza un asiento a medida, con un molde, como si fuera para el mismísimo Fernando Alonso. El intrépido conductor cuenta, incluso, con un pedalier ajustable. - ¿Qué se necesita para tomar parte en esta carrera? Especialmente, dedicación. Juan José Herrero, responsable del área de Organización, nos cuenta que, además de asistir a clase, es necesario estar cuatro o cinco horas diarias en el taller. La selección del equipo comienza en octubre, al empezar el curso, y el vehículo ya está diseñado en diciembre. En enero se fabrican las piezas y comienza el montaje del coche, que se termina en mayo (con los correspondientes “descansos", que se emplean para preparar los exámenes). Tras probar el monoplaza (UPM Rácing lo hizo en el circuito del Jarama), todo queda listo para estar presente en la "Formula Student".
- Los programas de simulación han sido muy importantes en el desarrollo de las suspensiones y en el análisis del monoplaza ante distintas situaciones. Los talleres y el centro de diseño están situados en el INSIA.