Contacto: Volkswagen Polo

La nueva generación del Polo aumenta su tamaño, su dotación y sus pretensiones. Ahora, con una imagen distinta y mayor funcionalidad busca el 10 por ciento de la cuota de mercado.

nuevo_polo_8g.jpg
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El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

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El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

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El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

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El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

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El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

Con estos retoques el Polo IV pasa a ser el vehículo más amplio en su segmento, midiendo ahora 3,89 metros de longitud, y está disponible en dos variantes de 2 y 4 puertas, claramente diferenciadas entre sí. La primera se caracteriza por la línea estética ascendente de su perfil, que según los responsables de la firma, se inspira en los motivos de un coupé. La versión de cuatro puertas incluye, respecto a su homónima de la anterior generación, una tercera ventanilla lateral que acentúa el aumento de tamaño e integra con eficacia la carrocería en la nueva plataforma.

El dibujo de frontal y de trasera es idéntico en ambas versiones. Lo más destacable es la forma circular de todos y cada uno de los faros delanteros, que recuerda al Lupo por su redondez y al Golf, por la cantidad, cuatro. Aun así, para el nuevo Polo Volkswagen ha escogido una imagen propia y exclusiva alejada de sus compañeros de marca, pero respetando su mismo origen. La trasera, con una caída más pronunciada, menos angulosa que en el pasado, y luces más bajas, responde a estas pretensiones de la firma.

El diseño del habitáculo también ha recibido importantes cambios, pero mantiene la sobriedad típica de la casa.

El constructor alemán ha decidido recurrir a una plataforma ya comercializada, la del Fabia. El Polo es el segundo de los tres modelos del Grupo que se basan en ella, pues el próximo será el Ibiza. El resultado ha sido un vehículo 15,4 cm más largo, 1,8 más ancho y 4,7 más largo, cotas exteriores que le dan una imagen de mayor empaque y que interiormente se reflejan en un espacio mayor a disposición de los ocupantes.

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