Contacto: Peugeot 307 2.0 HDI/110 XS 3p

El Peugeot 307 acaba de ser coronado “Car of the Year", pero no quiere perder la cabeza. Si sus amplias dimensiones le abrieron las puertas del reinado de los compactos, ahora, gracias a la versión HDI de 110 CV, que monta de serie el control de estabilidad, el modelo más de moda en la marca del león amplía sus dominios.

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Con un cambio muy preciso y de recorridos muy cortos y a una rápida dirección, que se endurece a medida que tomamos velocidad, el Peugeot 307 resulta muy fácil de domar. Pero, si alguna vez nos pasamos de mano, el control de estabilidad nos ayudará a volver a encauzarlo, aunque el ESP puede descansar tranquilo: este vehículo se agarra al asfalto con una facilidad pasmosa. No ha ningún misterio en su bastidor (McPherson con triángulo inferior), pero su amplia batalla le confiere una gran estabilidad. Dibuja a la perfección las curvas y, a alta velocidad, sujeta perfectamente la carrocería sin tener que pasar factura a los riñones de los pasajeros.

Cuando nos movemos a menor velocidad, también hemos comprobado que se desplaza más sigilosamente que su predecesor de 90 CV y filtra mejor las vibraciones, ya que, según Peugeot, este modelo también consta de un volante de doble amortiguador para aislar mejor el habitáculo.

El equipamiento de seguridad se completa con seis airbags, incluyendo dos de cortinilla, ABS, cinturones con pretensores y reposacabezas y respaldos activos.

Con un cambio muy preciso y de recorridos muy cortos y a una rápida dirección, que se endurece a medida que tomamos velocidad, el Peugeot 307 resulta muy fácil de domar. Pero, si alguna vez nos pasamos de mano, el control de estabilidad nos ayudará a volver a encauzarlo, aunque el ESP puede descansar tranquilo: este vehículo se agarra al asfalto con una facilidad pasmosa. No ha ningún misterio en su bastidor (McPherson con triángulo inferior), pero su amplia batalla le confiere una gran estabilidad. Dibuja a la perfección las curvas y, a alta velocidad, sujeta perfectamente la carrocería sin tener que pasar factura a los riñones de los pasajeros.

Cuando nos movemos a menor velocidad, también hemos comprobado que se desplaza más sigilosamente que su predecesor de 90 CV y filtra mejor las vibraciones, ya que, según Peugeot, este modelo también consta de un volante de doble amortiguador para aislar mejor el habitáculo.

El equipamiento de seguridad se completa con seis airbags, incluyendo dos de cortinilla, ABS, cinturones con pretensores y reposacabezas y respaldos activos.

Con un cambio muy preciso y de recorridos muy cortos y a una rápida dirección, que se endurece a medida que tomamos velocidad, el Peugeot 307 resulta muy fácil de domar. Pero, si alguna vez nos pasamos de mano, el control de estabilidad nos ayudará a volver a encauzarlo, aunque el ESP puede descansar tranquilo: este vehículo se agarra al asfalto con una facilidad pasmosa. No ha ningún misterio en su bastidor (McPherson con triángulo inferior), pero su amplia batalla le confiere una gran estabilidad. Dibuja a la perfección las curvas y, a alta velocidad, sujeta perfectamente la carrocería sin tener que pasar factura a los riñones de los pasajeros.

Cuando nos movemos a menor velocidad, también hemos comprobado que se desplaza más sigilosamente que su predecesor de 90 CV y filtra mejor las vibraciones, ya que, según Peugeot, este modelo también consta de un volante de doble amortiguador para aislar mejor el habitáculo.

El equipamiento de seguridad se completa con seis airbags, incluyendo dos de cortinilla, ABS, cinturones con pretensores y reposacabezas y respaldos activos.