Contacto: BMW Compact 316 ti y BMW Compact 325 ti

“Un coche para atraer al público joven". Esta es la contundencia con la que BMW presenta en el mercado su último producto terminado, el nuevo Compact, una edición revisada y corregida de uno de sus coches mejor aceptados. Le han pulido muchos detalles y le han dotado de algunas innovaciones que harán las delicias de los amantes de la conducción. Para empezar, un motor en primicia mundial, el 1.8 Valvetronic.

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Aunque se esperan propulsores Diesel y más gasolina para los próximos dos años, el Compact se pone de largo sólo con dos motores gasolina. Esto es un inconveniente para competir con sus rivales , pero en BMW no han querido sobrecargar la gama de entrada. Así, el Compact se puede elegir con dos corazones que dan lugar a dos versiones, la 316ti y la 325ti. El primero estrena en primicia la más sofisticada tecnología de BMW en motores, el sistema Valvetronic . El segundo, un seis cilindros en línea, es el 2.5 conocido ya de antes pero puesto al día y mejorado. Con la llegada del sistema Valvetronic, BMW da un significativo paso adelante en la gestión de los motores de ciclo Otto. La principal característica de este sofisticado automatismo es la ausencia de mariposas en los tubos de alimentación. Es conocido que el estrangulamiento que supone la mariposa del acelerador limita en cierta medida la máxima eficacia termodinámica de los motores de combustión interna cuando no estaban totalmente abiertas. Por ello, han sustituido las mariposas por el esquema de funcionamiento Valvetronic, que se une a la distribución variable doble Vanos, y, básicamente, sirve para hacer las veces de acelerador mediante una regulación a voluntad la carrera de las válvulas. El recorrido de éstas se mantiene en su mínima expresión (0,5 mm) cuando el motor funciona a pocas revoluciones, y puede pasar hasta 9,97 mm cuando el régimen es alto. Esta transición es tan fugaz que se puede hacer en sólo 300 milésimas de segundo. En medio, infinidad de posiciones. El control se realiza gracias a un complejo motor electromecánico que regula la carrera de las válvulas. Este motor eléctrico está bajo el control de un calculador con una memoria de 1,6 megas, que se encarga de manejarlo. Cuando el calculador registra cambios en el régimen, obliga al motor a variar el funcionamiento de las válvulas, algo que hace gracia a un eje de excéntricas. En realidad, las mariposas no desaparecen, sino que se quedan abiertas, inactivas y en reserva a la espera de que una posible avería del Valvetronic haga necesaria su presencia. Los resultados son realmente buenos. Con la sofisticación del Valvetronic, el 316ti es un coche realmente suave. El motor es fuerte, potente. Con sus 115 CV empuja firmemente desde abajo del cuentavueltas. Sin embargo, no es ni mucho menos un exponente de la deportividad de la marca. Es una máquina más bien confortable. Entrega la potencia con calma pero sin pausa, no desfallece. En combinación con un cambio manual de cinco relaciones, sólo se encuentra una laguna cuando se circula en tercera a unas 2.500 vueltas. La potencia se queda algo justa, pero el ritmo de marcha es demasiado alto para una segunda de desarrollo muy corto. Por lo demás, el 316 está muy bien ajustado: tercera y cuarta que son más que poderosas a buenos regímenes, y una quinta que le lleva sin problemas a cruceros de 180 km/h. Llega a los 200 de marcador y tiene su punta en los 201 km/h. Aunque se esperan propulsores Diesel y más gasolina para los próximos dos años, el Compact se pone de largo sólo con dos motores gasolina. Esto es un inconveniente para competir con sus rivales , pero en BMW no han querido sobrecargar la gama de entrada. Así, el Compact se puede elegir con dos corazones que dan lugar a dos versiones, la 316ti y la 325ti. El primero estrena en primicia la más sofisticada tecnología de BMW en motores, el sistema Valvetronic . El segundo, un seis cilindros en línea, es el 2.5 conocido ya de antes pero puesto al día y mejorado. Con la llegada del sistema Valvetronic, BMW da un significativo paso adelante en la gestión de los motores de ciclo Otto. La principal característica de este sofisticado automatismo es la ausencia de mariposas en los tubos de alimentación. Es conocido que el estrangulamiento que supone la mariposa del acelerador limita en cierta medida la máxima eficacia termodinámica de los motores de combustión interna cuando no estaban totalmente abiertas. Por ello, han sustituido las mariposas por el esquema de funcionamiento Valvetronic, que se une a la distribución variable doble Vanos, y, básicamente, sirve para hacer las veces de acelerador mediante una regulación a voluntad la carrera de las válvulas. El recorrido de éstas se mantiene en su mínima expresión (0,5 mm) cuando el motor funciona a pocas revoluciones, y puede pasar hasta 9,97 mm cuando el régimen es alto. Esta transición es tan fugaz que se puede hacer en sólo 300 milésimas de segundo. En medio, infinidad de posiciones. El control se realiza gracias a un complejo motor electromecánico que regula la carrera de las válvulas. Este motor eléctrico está bajo el control de un calculador con una memoria de 1,6 megas, que se encarga de manejarlo. Cuando el calculador registra cambios en el régimen, obliga al motor a variar el funcionamiento de las válvulas, algo que hace gracia a un eje de excéntricas. En realidad, las mariposas no desaparecen, sino que se quedan abiertas, inactivas y en reserva a la espera de que una posible avería del Valvetronic haga necesaria su presencia. Los resultados son realmente buenos. Con la sofisticación del Valvetronic, el 316ti es un coche realmente suave. El motor es fuerte, potente. Con sus 115 CV empuja firmemente desde abajo del cuentavueltas. Sin embargo, no es ni mucho menos un exponente de la deportividad de la marca. Es una máquina más bien confortable. Entrega la potencia con calma pero sin pausa, no desfallece. En combinación con un cambio manual de cinco relaciones, sólo se encuentra una laguna cuando se circula en tercera a unas 2.500 vueltas. La potencia se queda algo justa, pero el ritmo de marcha es demasiado alto para una segunda de desarrollo muy corto. Por lo demás, el 316 está muy bien ajustado: tercera y cuarta que son más que poderosas a buenos regímenes, y una quinta que le lleva sin problemas a cruceros de 180 km/h. Llega a los 200 de marcador y tiene su punta en los 201 km/h.

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