Condenados a penas de un año por tráfico de drogas dos integrantes de la 'segunda generación' de los 'Monchines'

Se trata de los hermanos José Enrique y Saturnino, hijos de Rafael R.L. y 'La Negra'

Dos miembros de la segunda generación del clan de los 'Monchines', los hermanos José Enrique y Saturnino R.R, hijos de Rafael R.L. y María Henadr R.F. ('La Negra'), han sido condenados a penas de un año de cárcel por traficar en 2011 con hachís en los barrios de Delicias y Las Viudas, actividad para la que contaban con el auxilio de otros tres ciudadanos de origen marroquí, que les abastecían de dicha sustancia.

La sentencia del Juzgado de lo Penal, que aplica a ambos 'Monchines' la atenuante de drogadicción, impone a cada uno de ellos un año, frente a los dos que pedía el Ministerio Fiscal, y multas de 800 euros, mientras que otros dos compañeros de banquillo, los marroquíes Abderrahman E.A.H. y Mohamed E, a quienes se solicitaban cuatro años y medio y los que se reconoce también su toxicomanía, han sido condenados, por el mismo orden, a tres años y un día y multa de 70.000 euros y a un año y medio y 3.516 euros de multa, según informaron a Europa Press fuentes jurídicas.

Por contra, Cristian B.B, amigo de infancia de los dos 'Monchines' condenados, y el palentino Absalon P.R, quienes estaban expuestos a penas de dos años y a un año y medio de prisión, respectivamente, han quedado absueltos por falta de pruebas, mientras que un tercer marroquí, Tahar B.H, en paradero desconocido y, presuntamente, uno de los cabecillas, será juzgado en su día en solitario tras haber sido declarado en rebeldía.

De los cuatro condenados, tan sólo Abderrahman E.A.H. reconoció su culpabilidad y se conformó con la condena impuesta, aunque en su declaración exculpó al resto de compañeros de banquillo al afirmar que la venta de hachís la llevaba a cabo en solitario y sin el concurso del resto de imputados, que, en su declaración, se declararon toxicómanos y aseguraron que las cantidades de hachís que les ocupó la policía eran para su propio consumo.

La detención de los acusados se produjo tras las pesquisas llevadas a cabo conjuntamente por la Udyco y el Grupo de Menudeo de Valladolid de la Policía Nacional tras tener conocimiento de que en Valladolid podría haberse instalado un grupo delincuencial compuesto por ciudadanos de origen marroquí, los cuales estarían trayendo hachís para abastecer a vendedores intermedios.

Las vigilancias se tradujeron en numerosas actas de aprehensión a toxicómanos en posesión de hachís nada más abandonar el inmueble, con la particularidad de que en varias ocasiones los clientes confesaron a los agentes la procedencia de la mercancía, como es el caso de dos menores, uno de los cuales incluso señaló que la droga se la había vendido 'Turrozo', alias por el que es conocido Saturnino, si bien ambos testigos se desdijeron en el juicio de haber suministrado esa información.

LA CONEXIÓN MARROQUÍ

En otra ocasión, la policía llegó a presenciar en plena calle cómo ambos hermanos realizaban un pase de droga a una joven, aunque no se tuvo conocimiento de quiénes actuaban como principales abastecedores de los tres sospechosos hasta que el 8 de febrero de 2011 aparecieron en escena a bordo de un Seat Ibiza Blanco Tahar B.H, quien permanece prófugo de la Justicia, y Mohamed E, quienes hicieron a los primeros una entrega de hachís a cambio de 400 euros.

El dispositivo policial condujo más tarde, el 25 de marzo de ese año, a la detención en la calle Cádiz de Valladolid de un joven afincado en Palencia, Absalón P.R, a quien se intervinieron 308 gramos de hachís que, supuestamente, le habían entregado minutos antes Tahar y Mohamed, aunque estos últimos, por motivos operativos, no pudieron ser interceptados entonces.

Sin embargo, a la detención del vecino de Palencia seguirían las del resto de acusados y la incautación de un total de 13 kilos de hachís tras registrar una casa en Valdestillas donde vivía Abderrahman E.A.H, donde fueron hallados 11.870 gramos de esta sustancia ocultos bajo un zócalo en la cocina y en el cuarto de calderas, y hacer lo propio con los pisos de Tahar y Mohamed en las calles Farnesio y Vegafría, respectivamente, donde la policía, por el mismo orden, de incautó de otros 99,66 y 497 gramos.