Para los conductores y los aficionados al bricolaje, el peligro real de contagiarse de hantavirus suele estar más cerca. Hace años, en Alemania, el Hospital Universitario de Münster emitió una advertencia ya en Europa sobre las infecciones “al limpiar el garaje, el sótano o los cobertizos del jardín”. La causa principal son los excrementos de roedores infectados.
Los sitios más problemáticos y de más riesgo para contagiarse de hantavirus en Europa
Los virus se excretan en las heces, la orina o la saliva de los ratones y pueden permanecer infecciosos durante varios días incluso en estado seco. El riesgo es especialmente alto cuando se levanta polvo y se inhalan las partículas virales. Por tanto, nuestros compañeros de Auto Motor und Sport están informando hoy de consejos emitidos en Alemania sobre situaciones que pueden resultar particularmente problemáticas:
- Garajes o graneros que llevan mucho tiempo sin usarse
- Vehículos estacionados infestados de ratones
- Autocaravanas o descapotables después de las vacaciones de invierno
Los vehículos que llevan meses sin usarse suelen ser el escondite ideal para los ratones. No es raro encontrar material para anidar en el compartimento del motor o detrás de los paneles de revestimiento. Quienes limpien estas zonas con una escoba o utilicen aire comprimido corren el riesgo de inhalar polvo que puntualmente pudiera resultar infeccioso.
Cómo pueden los conductores protegerse del hantavirus
Las autoridades alemanas y los profesionales médicos recomiendan encarecidamente una cosa: evitar levantar polvo ante sospechas de zonas ocupadas por ratas y ratones. Quienes limpien garajes, graneros o vehículos con una posible infestación de roedores deben extremar las precauciones.
Lo primero pues que deben hacer todas estas personas es ventilar bien las habitaciones. No retirar nunca el polvo ni los excrementos de ratón en seco; en su lugar, los expertos recomiendan limpiar las superficies afectadas con un paño húmedo. Las autoridades también aconsejan usar guantes y, si es posible, una mascarilla FFP2 .
No se recomienda usar por el contrario aspiradoras convencionales, ya que pueden levantar polvo infeccioso. Los excrementos o cadáveres de ratones deben humedecerse con desinfectante o agua antes de desecharlos. Es fundamental lavarse bien las manos después.
La comida para mascotas, los alimentos sin abrir o los restos de comida en los garajes también pueden atraer ratones. Por lo tanto, los expertos recomiendan sellar cualquier posible punto de entrada y eliminar posibles lugares de anidación.
Así es como progresa la infección
En algunas partes de Europa, así como en el norte de España, los hantavirus se transmiten, además de por ratas y ratones, por topillos rojos. Estos animales generalmente no enferman, pero portan el virus también de por vida. La transmisión directa entre humanos no suele ser un factor con los tipos de virus predominantes en Europa. Sin embargo, el Instituto Robert Koch señala que esto podría ser diferente con la cepa andina sudamericana, como la encontrada en el crucero.
Muchas infecciones son leves o incluso pasan desapercibidas. En otros casos, sin embargo, la enfermedad puede ser potencialmente muy grave.
El período de incubación suele ser de entre dos y cuatro semanas. Esto es precisamente lo que hace que la enfermedad sea tan insidiosa. Muchos afectados inicialmente no relacionan los síntomas con una sesión de limpieza previa ni con trabajos en el garaje. El Ministerio de Sanidad de Renania del Norte-Westfalia, en Alemania, advirtió desde el principio que los médicos podrían confundir fácilmente los síntomas con los de la gripe.
Sin vacunación ni tratamiento dirigido
Actualmente no existe una terapia específica para los hantavirus. El tratamiento se centra principalmente en el control de los síntomas, como la fiebre, el dolor o los problemas renales. Todavía no existe una vacuna ampliamente disponible. Por lo tanto, evitar la infección se considera la medida de protección más importante.
¿Por qué fluctúan las cifras de casos?
El número de infecciones por hantavirus varía considerablemente de un año a otro. Una de las razones es la población de roedores y topillos rojos en Europa. Tras los años de abundancia de hayucos, suelen producirse cifras especialmente elevadas de infecciones. En estos años, la gran cantidad de hayucos provoca un aumento considerable de la población de ratones. Según los expertos, los inviernos más suaves también influyen, ya que permiten la supervivencia de más animales.
Hantavirus en España y en otros países de Europa
España no notificó casos autóctonos entre 2019 y 2023. Históricamente, se han reportado casos aislados y sospechosos en el pasado (como en 1994 y estudios posteriores), pero el virus no circula de forma habitual en el territorio nacional. El Ministerio de Sanidad dispone de siete unidades de aislamiento de alto nivel preparadas para el tratamiento de esta infección, ubicadas en Madrid (Instituto Carlos III y Hospital Gómez-Ulla) y Barcelona.
En otras zonas de Europa, sin embargo, se han dado más casos, como en Alemania. Sin embargo, los expertos han observado fluctuaciones en el número de casos, a veces con un aumento significativo, durante años. El Instituto Robert Koch registra infecciones con regularidad, principalmente en el sur y el oeste de Alemania. Regiones como la Jura de Suabia, el Bosque Bávaro, el este de Hesse y la zona de Osnabrück se ven particularmente afectadas.
En el caso actual del crucero, la Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que varios pasajeros podrían haberse infectado con el llamado virus de los Andes. Este tipo de virus difiere de las variantes comunes registradas en Europa, porque, bajo ciertas circunstancias, es posible la transmisión de persona a persona. Sin embargo, según el profesor Christoph Lübbert, especialista en medicina tropical con sede en Leipzig (Alemania), no se trata de un virus con potencial pandémico.









