Coches de plástico: un futuro no tan lejano

Un coche de plástico puede ser un sueño, pero no para el Grupo Lotus y para el joven Robin Shute, de 13 años, que conjuntamente han desarrollado un prototipo de ese material.

La primera parte de esta historia sale de la cabeza del aún no quinceañero Robin Shute, un escolar de la población de Norfolk (Inglaterra), que ha inventado una manera de fabricar los paneles de policarbonato plástico de un vehículo usando una técnica conocida como "formación de vacío". Este procedimiento es el mismo que se usa para la fabricación de botellas de plástico.

Shute no se conformó con eso, sino que trabajó en cómo unir esos paneles con el chasis del vehículo. Esto lo resolvió usando velcro y clips. Hasta este momento, la historia parece la típica de un niño espabilado al que le gusta la inventiva.

Las cosas cambian cuando en el proyecto se integra Lotus y produce un prototipo a tamaño real.

Shute ha indicado que: "Cuando descubrí que los coches de juguete de plástico podían hacer frente a una colisión a unos 60 km/h, pensé que no había razones por las que la tecnología no pudiese desarrollar un modelo a tamaño real"

El joven Shute, que de mayor quiere ser ingeniero automovilístico, compartirá la propiedad intelectual con Lotus y recibirá una participación de los beneficios resultantes de su invento. La marca británica se ha dado un plazo de 18 meses para probar el vehículo y otorgarle la adecuada tecnología.

Los coches de plástico tienen un futuro prometedor gracias a su ligereza y su facilidad de reciclaje. El principal problema es asegurar a los pasajeros en caso de choque. Entre otras bondades del policarbonato plástico está que, al ser transparente, puede ser pintado desde el interior y así se evita que se desconche la pintura.