CiU se abre a pactar con ERC y PSC mientras Junqueras ya pone condiciones

Mas asegura que la consulta se hará y que no se ha planteado renunciar al cargo

El presidente en funciones de la Generalitat y candidato de CiU a la reelección, Artur Mas, se ha mostrado este lunes abierto a pactos postelectorales con ERC y con PSC, descartando al PP y la geometría variable de la última legislatura, mientras el líder republicano, Oriol Junqueras, ya ha puesto condiciones.

Este lunes ha sido día de valorar en profundidad unos resultados no previstos y, en rueda de prensa posterior al consejo de la federación de CiU, Mas ha abogado por un Govern capaz de afrontar con garantías el 'día a día', mientras que el líder de UDC, Josep Antoni Duran, ha excluido explícitamente pactar con los populares.

Pese a no recabar el apoyo esperado en las urnas, Mas ha reiterado que la consulta sobre la autodeterminación se hará a lo largo de la próxima legislatura, aunque no pueden hacerlo solos, por lo que ha pedido la 'corresponsabilidad' en el Govern entre CiU y otras fuerzas para compatibilizar el 'derecho a decidir' y la gobernabilidad.

Además, ha dejado claro que no se ha planteado renunciar pese a perder 12 diputados y no lograr la mayoría excepcional que pedía para estas elecciones.

Por la mañana, Junqueras ya había explicado que supedita sus acuerdos postelectorales a dos condiciones: convocar una consulta de autodeterminación en la próxima legislatura y que el Govern haga un giro en su política social --recortes e impuestos--, unas exigencias que Mas no descarta aunque habrá que estudiar su viabilidad económica.

Junqueras ha pedido gestos a la federación, que podrían pasar por suprimir el euro por receta, una nueva política fiscal o la recuperación del impuesto de Sucesiones tal como lo pactó el tripartito, y que establecía esta tasa sólo para el 5% de catalanes más ricos.

Ante estas sugerencias, Mas ha declarado explícitamente que no le parecen mal las propuestas sociales de Junqueras, recalcando que no debe haber una competición entre CiU y ERC para ver quién defiende más las políticas sociales.

SOCIALISTAS Y PP

Los socialistas catalanes han mostrado su satisfacción por los resultados en las elecciones, aunque en la reunión de la ejecutiva, los tres miembros de la corriente interna Avancem han defendido un congreso extraordinario después de que el PSC haya pasado de 28 a 20 diputados y haya perdido la condición de segunda fuerza.

El primer secretario del PSC, Pere Navarro, no se siente 'cuestionado' por su partido pese a haber cosechado los peores resultados socialistas en unas elecciones catalanas, y ha descartado convocar el congreso extraordinario.

'Me siento muy apoyado', ha dicho, y ha añadido que un congreso interno es una cuestión muy endogámica y que el PSC necesita ahora tender puentes con la sociedad para recuperar los apoyos perdidos, más que dialogar consigo mismo.

Alicia Sánchez Camacho, que ha visto como el PP ha logrado un récord histórico en parlamentarios (19) aunque pasa a ser cuarta fuerza, ha asegurado que los catalanes han dicho a Mas que 'no quieren una legislatura independentista o separatista', y le ha emplazado a hacer un viraje.

ICV-EUiA ha considerado que de estas elecciones sale una 'desautorización' hacia Mas y ha pedido que ningún partido de izquierdas le apoye, mientras que C's ha advertido de que, si Mas es elegido, buscará apoyos para presentar una moción de censura contra él.

Según el líder de C's, Albert Rivera, Artur Mas 'se ha convertido en el Ibarretxe catalán' con un discurso soberanista que le ha costado parte de su electorado.