Citroën augura un 2002 con pocos cambios con respecto a 2001

El acto de presentación del nuevo Citroën Jumper en España sirvió como telón de fondo a la marca francesa para exponer ante los medios de comunicación sus previsiones de venta para 2002.

La directora general de Citroën Hispania, Magda Salarich, ha comentado que la compañía espera vender alrededor de 200.000 vehículos, una cifra muy parecida a la del año anterior (6,2 por ciento de cuota de mercado) y que entra dentro de los expectativas de comercializar 1,3 millones de unidades en toda Europa, 50.000 más que en 2001.

Salarich auguró estas cifras dentro de un mercado continental estable, con una ligera tendencia a la baja, en el que Citroën cuenta con una cuota del 11,9 por ciento, idéntica a la de Peugeot, la otra marca del Grupo PSA.

La ejecutiva también centró su intervención en analizar las consecuencias que la reforma general de la distribución en automoción, auspiciada por el comisario de Competencia, Mario Monti, tendrán para el mercado. Previsto para el próximo octubre, el nuevo reglamento provocará, a juicio de Salarich, subidas de precios en algunos países de la Unión Europea, debido a un "proceso de homogeneización" de tarifas. Dentro de las naciones afectadas situó a España, Dinamarca, Francia, Portugal o Italia, "con precios por debajo de la media".

Entre otros aspectos negativos de la propuesta de Monti, citó tres, que son suscritos por la mayoría de los constructores que operan en Europa: la subcontratación de la posventa, que puede conducir a la concentración de talleres en zonas de mayor rentabilidad y el abandono en las de menos, el fin de la exclusividad territorial y la aparición de concesionarios multimarca.

Para concluir, reconoció como positivo que la nueva disposición reconozca la especificidad del producto automovilístico y la potestad del constructor para escoger concesionario.