Cinco países se reparten el crudo del Caspio

Desde que desapareció la Unión Soviética, en 1991, cinco estados discuten sobre quién explotará el rico mar Caspio. Ha pasado casi una década y todavía no hay un acuerdo claro sobre esta zona, la tercera región energética del mundo.

Cinco países se reparten el crudo del Caspio
Cinco países se reparten el crudo del Caspio

Sus aguas contienen abundante petróleo, pero, además, son un camino seguro entre Asia y Europa, si se quiere evitar el inestable terreno del Golfo Pérsico. No es de extrañar que numerosas multinacionales y el mismísimo Gobierno estadounidense hayan vuelto sus ojos sobre este mar.

Es un banquete muy suculento, pero los comensales no están precisamente bien avenidos; se trata de cuatro ex-repúblicas soviéticas - Rusia, Turkmenistán, Azerbaiyán y Kazajstán - e Irán. Sus presidentes se han reunido durante esta semana en Achkabad (capital de Turkmenistán) para dividirse el mar en zonas para la explotación de sus recursos y se van sin ningún acuerdo.

Sobre la mesa queda un baile de porcentajes que ha situado a rusos, kazajos y azerbaiyanos por un lado y a iraníes y turkmenos, por otro. Los tres primeros quieren que la zona marítima, donde se encuentran importantes yacimientos de petróleo y gas, se divida de forma proporcional al segmento de costa de que dispone cada país.

Irán, que antiguamente sólo repartía este mar con la antigua URSS al cincuenta por ciento, no está de acuerdo. Por costa, los iraníes se tendrían que conformar con un 13 por ciento del mar. Así, junto con Turkmenistán, Irán defiende que se llegue a una explotación conjunta o que se divida en cinco partes iguales (es decir, al 20 por ciento).

El Caspio está considerado la tercera región energética del mundo, después de Arabia Saudí y Siberia. Se estima que sus reservas de crudo rondan los 250.000 millones de barriles.