Cien años de Skoda Motorsport

El año 2001 significa mucho para Skoda, ya que se cumple el centenario de esta marca como participante en distintas competiciones automovilísticas.

Muchos de los modelos fabricados por Skoda fueron la base de versiones Sport especiales, como el Tudor, que llegó a competir en las 24 Horas de Le Mans en 1950. Cuando iba en el primer puesto de su categoría, una pieza del interior del motor se rompió tras 13 horas de carrera. El chasis de los Tudor también fue utilizado para fabricar dos coches de carreras biplaza. Los dos Skoda Supersport fueron equipados con motores sobrealimentados de 1490 cc que desarrollaban 180 CV y alcanzaban los 200 km/h. Estos vehículos nunca salieron de Checoslovaquia, ya que ésta se encontraba tras el Telón de Acero y no se les permitió participar en competiciones que se celebrasen en el extranjero. En 1957, la compañía construyó dos coches deportivos con estructura de fibra de vidrio. Tres coupés con estructura de aluminio se sumaron posteriormente a estos Spiders OHC de 1.100 cc, pero, debido a razones económicas y políticas, las competiciones se vieron de nuevo muy limitadas. El primer monoplaza llegó en 1964. Se trataba de un vehículo que compitió según las normas de la FIA (Federación Internacional de Automovilismo) Fórmula 3 en carreras que tenían poco apoyo tras el Telón de Acero. En 1970, Skoda abandonó estas pruebas y cambió sus actividades en las carreras, pasando a los vehículos que participaban en la categoría de 1.000 cc en el Campeonato Europeo de Turismos.