Cataluña inicia una campaña marcada por el órdago soberanista de CiU

Cataluña inicia esta medianoche una campaña electoral marcada por el órdago de CiU de impulsar un proceso hacia el Estado propio si obtiene una amplia mayoría, frente a la oposición del PPC y el intento del PSC e ICV-EUiA de introducir en la agenda los recortes sociales para movilizar a su electorado.

También se presentan a estas elecciones formaciones con una apuesta explícitamente independentista, como ERC y Solidaritat per la Independencia (SI) y, al otro extremo, Ciutadans, favorable al encaje de Cataluña en España.

Tras la legislatura más corta de la historia democrática en Cataluña, ya que el presidente de la Generaliat, Artur Mas, adelantó las elecciones cuando aún quedaban dos años de mandato, la cita electoral catalana estará, más que nunca, bajo todos los focos de interés de la política y la economía española.

El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, arropará a la candidata del PPC, Alicia Sánchez-Camacho, en varias ocasiones hasta el 25 de noviembre -día de las elecciones- así como una nutrida representación de ministros y dirigentes populares.

Rajoy ha expresado reiteradamente su predisposición al diálogo con CiU en el marco de la legalidad constitucional, después de que Mas lanzara el reto de que, si obtiene una amplia mayoría, explorará la convocatoria de una consulta para un Estado propio con o sin acuerdo con el Gobierno español.

Este órdago fue explicitado por Mas el pasado mes de septiembre, tras la manifestación de la Diada, después de que el Gobierno no cediera a su pretensión de lograr un pacto fiscal propio por entender que no encajaba en la ley actual de financiación (LOFCA) y que ésta ya permite mejorar la situación fiscal catalana.

El giro estratégico de CiU, que en este mandato pudo aprobar leyes clave como los presupuestos gracias al apoyo del PPC, le ha ido acercando paulatinamente a ERC e incluso a ICV en cuestiones como el pacto fiscal y la posibilidad de celebrar un referendo.

Mientras que CiU plantea un referendo sobre un Estado propio dentro de la UE, ICV apuesta por el derecho a decidir y ERC ha expresado que dará apoyo a Mas si éste abre una consulta en la que se formule explícitamente una opción independentista.

A la eventualidad de un frente soberanista en el futuro Parlamento catalán se suma la última resolución aprobada por el Parlament antes de su disolución, en la que se expresaba que durante la siguiente legislatura será convocado un referéndum o consulta para que los ciudadanos ejerzan el 'derecho a decidir'.

CiU afronta las elecciones con las encuestas a favor de una amplia victoria, si bien planea la duda de si tendrá mayoría absoluta enarbolando la bandera del Estado propio dentro de la UE.

Y esta cuestión se revela clave, ya que mientras dirigentes de la UE han advertido a Cataluña de que si se independiza de España quedará automáticamente fuera de la UE, Mas mantiene que es posible constituirse en Estado propio y mantenerse en la Unión.

Con el eslogan 'La voluntad de un pueblo', la apuesta de Mas le sirve para aglutinar votantes independentistas y también para intentar neutralizar el desgaste de aplicar importantes recortes en servicios públicos.

El PSC, por su parte, afronta los comicios con una caída en intención de voto en las encuestas y con la dificultad de tener que armonizar con el PSOE su apuesta federalista que engloba el 'derecho a decidir' de Cataluña en una consulta legal.

A los socialistas catalanes, cuyo eslogan de campaña es 'Federalismo', el adelanto electoral les ha cogido a contrapié en su proceso de renovación y presentan a un nuevo candidato, Pere Navarro, contrario a la independencia.

Con el lema 'Cataluña sí, España también', el PPC se presenta como el principal garante de la unidad de España y con ello espera atraer también al electorado socialista y a sectores moderados de CiU y otros partidos que no ven claro el camino de la independencia.

Y si el PPC puede verse favorecido por los problemas del PSC, desde el ámbito independentista, ERC y su candidato Oriol Junqueras esperan beneficiarse de la 'ambigüedad' con la que CiU plantea sus objetivos de 'Estado propio', por lo que se presenta como la fuerza que puede 'empujar' a Mas a avanzar hacia un estado independiente.

ICV-EUiA, con Joan Hererra, encara el 25N con la perspectiva de captar voto socialista que no teme el debate soberanista. Asimismo, y con una huelga general en plena campaña, espera aglutinar a los sectores más contrarios a los recortes de CiU.

El candidato de Ciutadans, Albert Rivera, rivalizará con el PPC y sectores socialistas en intentar atraer el voto anti-independentista, mientras que, en el polo opuesto, el candidato del SI, Alfons López Tena, desea despertar el interés de aquellos independentistas que no se fían de CiU ni tampoco de ERC.