Bridgestone reestructurará Firestone

El presidente de Bridgestone, Yoichiro Kaizaki, dio la cara ayer por primera vez desde que saltaran a la actualidad los problemas con los neumáticos de la compañía nipona.

En un emocionado discurso, entrecortado por las lagrimas, Kaizaki señaló que se va a hacer una reestructuración de su filial norteamericana Firestone para que este tipo de defectos no vuelvan a producirse. El objetivo principal de la empresa madre es recuperar para su filial la imagen perdida en este mes y medio y conseguir captar de nuevo la confianza de los clientes.
El presidente indicó que se mantendrán todos los puestos de trabajo y negó los rumores que circulaban por el entorno de la compañía que señalaban que el grupo japonés iba a cambiar el nombre a su filial norteamericana.
Por otro lado, Kaizaki aseguró que reforzarán los controles de calidad en las plantas estadounidenses en lo que queda de año y explicó que había encargado a un grupo de expertos de Bridgestone que se trasladen a los Estados Unidos para investigar los métodos de producción, de diseño y los controles de calidad de los que dispone la filial.
Por otra parte, el presidente de Bridgestone aseguró que nunca habían intentado ocultar los problemas y que a los directivos de la compañía nunca se les había ocurrido que hubiera defectos en los neumáticos, a pesar de las crecientes protestas contra la empresa.
Y para el final, el dardo contra Ford: ¿ha habido muchos accidentes en modelos de Ford¿, mientras que en otros vehículos la cifra era ¿dramáticamente más baja¿.