Bridgestone/Firestone, denunciada por defectos de fabricación

La compañía Bridgestone/Firestone podría retirar del mercado 27,5 millones de neumáticos Steeltex, acusados de estar defectuosos. En el caso de que el tribunal de Riverside confirme la acusación, la empresa tendría que realizar un desembolso de 2,75 millones de dólares.

La empresa fabricante de neumáticos Bridgestone/Firestone ha recibido una demanda para que retire 27,5 millones de neumáticos Steeltex, supuestamente defectuosos. La denuncia incluye los modelos Steeltex R4S, R4SII Y A/T.

La querella ha sido interpuesta por Roger Litell, residente del condado de Riverside, quien a través del abogado Joseph Lisoni acusa al fabricante de neumáticos de poner a la venta ruedas con un defecto de laminación que puede causar el desprendimiento de la capa principal de caucho. Según el propio demandante, los neumáticos Steeltex de su casa rodante se desintegraron por este motivo en 1999.

El material supuestamente defectuoso se diseñó en un principio para camiones, pero en la actualidad numerosos autobuses escolares, ambulancias y camiones de bomberos llevan puestos los neumáticos Steeltex. Las llantas de éstos podrían destruirse totalmente en cuestión de segundos, según ha afirmado Lisoni.

La compañía Bridgestone/Firestone también ha querido dar su opinión tras las duras acusaciones que está sufriendo en los últimos días. Un portavoz de la empresa ha manifestado que los neumáticos fueron probados de septiembre de 2000 a abril de 2002 por la Administración Federal de Seguridad en el Tráfico de las Autopistas, sin detectarse ningún tipo de defecto.

Los expertos han señalado que el coste que tendría que asumir la compañía, en caso de retirar los neumáticos, ascendería hasta los 2,75 millones de dólares (2,8 millones de euros).

No es la primera vez que el fabricante de neumáticos recibe una demanda por producir materiales defectuosos. Hace ya dos años, Firestone, una subsidiaria de la Bridgestone de Japón, tuvo que retirar 6,5 millones de neumáticos que estaban instalados, en su mayoría, en los vehículos Ford Explorer.

En aquel caso, la denuncia se produjo tras una serie de accidentes de tráfico en los que fallecieron numerosas personas. Los familiares de las víctimas atribuyeron la culpabilidad de los siniestros a determinados modelos de ruedas producidos por la marca.