Barras rígidas abatibles y "ojos de gato" separarán los carriles bus madrileños

La instalación provisional de conos separadores del carril bus, que va a realizar el Ayuntamiento madrileño ya está provocando las primeras reacciones. Entre ellas está el hecho de que esta medida pueda estabilizarse con el uso de barras rígidas, pero abatibles, y "ojos de gato".

Barras rígidas abatibles y "ojos de gato" separarán los carriles bus madrileños
Barras rígidas abatibles y "ojos de gato" separarán los carriles bus madrileños

Según el concejal de Movilidad del consistorio madrileño, Sigfrido Herráez, después de la experiencia con los conos de plástico, que se realizará entre mediados de diciembre hasta después de la festividad de Reyes, el objetivo es pasar a otros elementos que cumplan la misma misión con una mayor firmeza.
Los elementos que se mantienen en mente son unas barras de plástico, pero rígidas y abatibles sobre el pavimento. Estas barras tendrán una 30 centímetros de altura y 5 de ancho, estarán atornilladas al suelo y pintadas a rayas verdes y blancas. Y, según el consistorio, serán muy baratas, entre 300 y 500 pesetas por unidad.
No todos los carriles bus contarán con este dispositivo. Los que no estén separados por las barras rígidas lo serán por los llamados "ojos de gato", que son elementos luminosos de sólo 3 centímetros de altura, pero que avisan sonoramente al conductor de que se introduce en una zona delimitada. La diferente colocación dependerá de la configuración de la vía.
Para el concejal, "estos elementos están perfectamente instalados en muchas ciudades de Alemania. Pese a ello, todo nos lo irá diciendo la experiencia".

En cuento a la medida provisional de los conos, los representantes del taxi y el sindicato UGT de la EMT han tenido opiniones enfrentadas. Mientras que para la Asociación Gremial del Taxi y la Federación Profesional la medida es buena, para el sindicato de la Empresa Municipal de Transportes "es una chapuza".