Así debes usar el aire acondicionado del coche para que no consuma más de la cuenta

Ante las altas temperaturas que se avecinan, resulta vital conocer varias recomendaciones para usar de la forma más eficiente el aire acondicionado del coche sin que consuma más de la cuenta.

Así debes usar el aire acondicionado del coche para que no consuma más de la cuenta
Así debes usar el aire acondicionado del coche para que no consuma más de la cuenta

El aire acondicionado es uno de los elementos de confort imprescindibles en un automóvil, más ahora que el verano y sus altas temperaturas llaman a la puerta. A lo largo de las siguientes líneas, vamos a tratar de darte una serie de recomendaciones para su buen uso y para que su funcionamiento no repercuta de forma negativa en el consumo de combustible.

De forma muy resumida y sencilla, el aire acondicionado en un coche funciona al estar conectado al giro del motor cuando éste está arrancado. Como puedes ver, el funcionamiento del aire acondicionado está vinculado al propio motor del coche, por lo que al activarlo el propulsor del automóvil puede ver incrementado ligeramente su consumo de combustible, además de perder algo de rendimiento (unos asuntos éstos que trataremos más adelante a lo largo de este artículo).

TRUCOS ÚTILES PARA UN BUEN USO DEL AIRE ACONDICONADO DEL COCHE

A la hora de conectar el aire acondicionado del coche, previamente has de tener en cuenta una serie de factores y situaciones.

Antes de todo, si te ves en la necesidad de tener que aparcar el coche en un lugar distinto al de tu posible plaza de parking privada subterránea, intenta hacerlo en una zona en la que pueda haber sombra (debajo de un árbol) o, si tienes alternativa, poder aparcarlo en una plaza subterránea de un parking. En el caso de que te veas obligado en estacionarlo al sol, trata de poner un parasol reflectante sobre el parabrisas delantero, un elemento con el que conseguirás rebajar unos grados la temperatura posterior en el habitáculo, además de minimizar la sensación de que el volante “arda" cuando lo toques al volver usar el coche.

Antes de arrancar el coche y conectar el sistema del aire acondicionado, conviene ventilar el habitáculo abriendo la ventanilla del acompañante y abrir-cerrar varias veces la puerta del conductor. Haz estas sencillas maniobras durante unos 5 minutos, con lo que habrás conseguido rebajar unos grados la temperatura del habitáculo a la vez que lo habrás “aireado y oxigenado".

Así debes usar el aire acondicionado del coche para que no consuma más de la cuenta

Así debes usar el aire acondicionado del coche para que no consuma más de la cuenta

Después de ventilar un poco el interior, es momento de arrancar el coche y encender el aire acondicionado. En este momento, no pongas al máximo el sistema del aire acondicionado, pues éste necesita de un tiempo de “aclimatación" para que el aire que expulse por los aireadores comience a salir “fresquito". Para ayudar a que la sensación de calor no sea tan alta en el interior, durante los primeros compases puedes bajar las ventanillas del coche un poco siempre que circules a baja velocidad (a menos de 60-80 km/h).

A medida que van pasando estos primeros minutos, puedes ir subiendo de forma ligera y progresiva la potencia del sistema del aire acondicionado. La temperatura óptima de funcionamiento, según los expertos, es la comprendida entre los 21 y los 23 grados.

AIRE ACONDICIONADO Y CONSUMO DEL COCHE: ASÍ ESTÁN RELACIONADOS

Antes, te habíamos comentado que es conveniente bajar un poco las ventanillas al comienzo de la marcha y a poca velocidad. Sin embargo, cuando la velocidad de tu vehículo comienza a ascender, es más que recomendable subir las ventanillas del coche. De hecho, según los expertos conducir con las ventanillas bajadas a partir de 60-80 km/h tiene un efecto aerodinámico negativo que, a la larga, repercute en el consumo de combustible.

Según los expertos en mecánica, en movimiento puedes emplear varios trucos para que el consumo de combustible no se dispare mientras está encendido el aire acondicionado del coche. Uno de esos trucos es tratar de “jugar" con las pendientes o cuestas que te encuentres en tu camino: en este caso, cuando la demanda de fuerza del motor es menor (en una pendiente prolongada cuesta abajo, puedes bajar un poco las ventanillas y bajar a la vez un poco la potencia del aire acondicionado). En cuesta arriba, todo lo contrario: nunca bajes las ventanillas porque el motor necesita más fuerza para impulsar al vehículo.

Así debes usar el aire acondicionado del coche para que no consuma más de la cuenta

Así debes usar el aire acondicionado del coche para que no consuma más de la cuenta

Pero, ¿cuál es la incidencia real del aire acondicionado en el consumo de combustible de un vehículo? Según los estudios y las pruebas realizadas por los expertos en mecánica, el consumo del coche puede crecer entre un 5 y un 20 por ciento cuando el aire acondicionado está activado, un porcentaje que se traduce en un gasto que puede variar entre unas pocas décimas o incluso llegar hasta 1 litro cada 100 kilómetros recorridos.

El rendimiento del vehículo, es decir, su entrega de potencia también se puede ver mermada por la puesta en funcionamiento del aire acondicionado. Las estimaciones de los expertos indican una pérdida de potencia de entre 2 y 15 CV, según el modelo del coche y según, también, la potencia o demanda de aire frío que se esté demandando en cada momento.

Si notas mucha pérdida de fuerza en tu coche y el aire acondicionado no sale todo lo fresco que debe salir, seguramente tendrás que revisar el filtro del aire del habitáculo (puede estar obstruido) o, sencillamente, el depósito de carga de gas del aire acondicionado lleve ya mucho tiempo sin cargarse.